Valledupar es una ciudad con más de 443.000 habitantes. Cuenta con 25 corregimientos y 102 veredas. Es la tierra del cacique upar, del festival vallenato y de gente cálida y amable, por lo menos eso es lo que dicen los visitantes.

Pero esta misma ciudad rodeada de cañahuates hermosos es el epicentro de un sin fin de historias de delincuencia y atracos que se generan todos los días y a toda hora. Claro, no solo en Valledupar ocurren estos actos delictivos sino en toda Colombia. Pero acá lo realmente importante es la oleada de actos vandálicos que se generan día a día, en cada esquina, en cada cuadra, a toda hora, en cada sector de nuestra ciudad, a todo tipo de personas. Es realmente increíble porque años atrás la ciudad de Valledupar era todo paz.

De todos estos atracos se generan historias, unas de dolor y otras de aprendizaje. Pero acá lo más conmovedor es que muchas de estas historias se dan en situaciones en donde las victimas las despojan de sus ahorros, de sus objetos más preciados, hasta la vida se las roban.

Una de las modalidades más usada por los malhechores es el robo de celulares.

Pero no solo hay experiencias de robo de celulares, sino también de dinero en efectivo, en la que les quitan muchas veces el ahorro a las personas. Ese que según ellos consiguieron con mucho esfuerzo y sacrificio.

Otra de las modalidades que usan los ladrones para cometer sus fechorías son la extorsión y el secuestro, en la que vallenatos también han sido víctimas de este tipo de intimidaciones.

Como si fuera poco, dentro de los buses de reconocidas empresas también se presentan actos delincuenciales, en este caso el robo de una cartera. Si, increíble.

Todas estas anécdotas de ciudadanos vallenatos, son unas de las muchas historias que suceden en la capital del Cesar. ¿Descuidos o dieron papaya como se dicen en el lenguaje popular? Puede ser. Lo que sí es seguro es que estamos en una ciudad donde en todo momento vivimos expuestos a situaciones delictivas. Sentimos el temor hasta al salir de nuestras casas.

Según los datos que ofreció la Policía Nacional la delincuencia ha disminuido en comparación al año anterior. Pero es contradictorio con lo que opinan las personas en la calle, donde afirman que esto hoy es un caos.

Muchos anhelan volver a sentir la Valledupar en donde se podía transitar por todos lados y a toda hora, con el celular en la mano y sin miedo a que lo atraquen. La misma Valledupar en donde las personas se podían sentar en la puerta de su casa ya sea a celebrar fiestas o a hablar con sus amigos a cualquier hora del día sin que lo atraquen. Esa Valledupar es la que quieren los ciudadanos, en donde se pueda ver la sonrisa y la alegría de los cesarenses al caminar las bonitas calles de Valledupar y No caras largas y lágrimas en los ojos porque ha sido atracado.

Por: @adalbertoarinoc