Juan David Herrera Pimentel es un reconocido acordeonero que por cosas del destino está recluido en la cárcel judicial de la ciudad de Valledupar purgando una pena de 15 años por el delito de acceso carnal abusivo en concurso con acto sexual abusivo con menor de 14 años, el “pollito” en dialogo con RPT Noticias expresó que tiene su consciencia tranquila y enfrenta la situación con la frente en alto, porque a pesar de estar privado de la libertad no le debe nada a nadie.
Juan David, es consciente de la pena impuesta por la justicia Colombiana y afirma que como a muchos en esta país esa justicia está cometiendo con él una injusticia, sin embargo no le guarda rencor a nadie, porque aspira salir de ese infierno con la convicción que no entró ahí a resocializarse sino a ayudar a resocializar a quienes están con él, por eso tomó la vocería y lidera ante sus compañeros de reclusión el patio cinco, desde donde brinda sus conocimientos como instructor de música lo que mejor sabe hacer el rey vallenato 1996.
“Ante los ojos de Dios y toda la sociedad tendré siempre la frente en alto” afirma el “pollito”, y dice que es un hombre muy creyente que no maldice y acepta la realidad de la vida, esa realidad es que está preso y trata de pensar que no lo está brindando a sus compañeros la mejor sonrisa, resistiendo las pruebas que el diablo le ha puesto y que por su fe en Dios está superando.
Juan David Herrera Pimentel, dice que lo más duro de estar preso es estar alejado de su familia especialmente de sus hijos y cuando llega el mes de abril, donde todos esperamos al final el festival vallenato; en la celebración del día de las madres en el centro penitenciario se reencontró con su antiguo compañero Miguel Morales con quien interpretó tres sus grandes éxitos y dijo que ese día no estuvo preso, porque la presencia de Miguel Morales convirtió su ambiente en alas de libertad.
Por Alber Castilla @OrgulloGuacoche