Mar. May 5th, 2026

    Un operativo de desalojo se realizó en la manzana 74 de la tercera etapa de Garupal, tras una querella civil policiva instaurada en la Inspección de Policía por parte de Nelly Molina Fragozo, quien es la propietaria de un lote ubicado en dicho lugar y que se encontraba ocupado por un kiosko para vender los fines de semana comidas y bebidas.

    De acuerdo a Molina Fragozo, ella compró el lote en 1997 a Carlos Mendoza Fuentes, según consta en las escrituras y en el certificado de tradición y libertad y es por ello que reclama la titularidad del lote para poder iniciar allí un proceso constructivo.

    De acuerdo a lo manifestado por los propietarios del terreno, el espacio no corresponde a parque ni a zona de cesión sino a un lote privado y por ello solicitaron el desalojo desde el año pasado.

    Sin embargo, otra cosa es lo que dice Rómulo Chamorro Lagarejo, quien era el propietario del kiosko que fue derribado por los operarios contratados por la familia Molina Fragozo y autorizados por la inspección de policía de Valledupar.

    Chamorro asegura que el lote es una cuña que corresponde a un parque y que de manera inexplicable apareció ahora con propietario. Dijo que denunciará esta situación ante la Fiscalía para aclarar que todo corresponde a una zona de cesión.

    La diligencia policiva fue realizada por la inspectora Carmen Ramos Manjarrez, quien aseguró que el operativo está amparado en la legalidad de los terrenos, que son propiedad privada

    Aseguró que se restituye la propiedad del lote a la familia Fragozo Molina. El operativo se realizó con el respaldo del Esmad para garantizar la seguridad de los funcionarios.

    Rómulo Chamorro aseguró que nunca se vio a la familia Molina Fragozo por el lugar; que él y su familia se encargó de la limpieza del lote durante muchos años y los árboles están sembrados hace 37 años.

    Dijo que el director del Inurbe de la época, Armando Morelli Socarrás, le expidió un documento en 1991 autorizándole utilizar el lote.

    Entre tanto, la familia Molina Fragozo asegura que ellos son los dueños del lote porque así está establecido en las escrituras y en el registro de instrumentos públicos público.