Lun. Abr 27th, 2026

    La historia del caballo desbocado en Valledupar. Wilman Cuadros Ardila es un estudiante de derecho que hace su judicatura en la Comercializadora Mercabastos. En sus tiempos libres trabaja como mensajero en su motocicleta, para engordar un poco sus ingresos del presupuesto familiar.

    En esas andaba la tarde de este lunes 27 de febrero cuando se percató que cerca de la glorieta de Los Gallos, en el centro de Valledupar, un caballo con carreta corría más de lo normal.

    Cuadros Ardila, a quienes muchos le dicen Yunior’s Cuadros, por tener el mismo nombre de su padre, decidió saber qué pasaba con el animal y comenzó a seguirlo, grabando y transmitiendo en su celular lo que iba ocurriendo.

    El vehículo de tracción animal logró zafarse de su conductor y emprendió una alocada carrera por la avenida que conecta a la Glorieta de Los Gallos con la avenida Fundación. Cuando llegaba al semáforo de Los Manguitos, la tensión de Yunior’s, que transmitía en su celular y la de los ocasionales conductores y transeúntes, fue mayúscula. Allí estuvo a punto de impactar a varios automóviles.

    Mientras corría el caballo, de la carreta se caían unas tablas que llevaba encima. El dueño del caballo también corría detrás en una motocicleta, como parrillero, para tratar de frenar el animal.

    Ya en la avenida Fundación, en sectores de la bomba de Ava, el caballo toma más velocidad, sube una llanta al andén y dos personas se salvan de ser atropelladas. La tensión crece a cada momento.

    Luego de más de un kilómetro de recorrido, el caballo pudo ser controlado por un hombre, cerca al antiguo Tope, en la avenida Fundación. Afortunadamente, sin daños a terceros.

    ¿Cómo hizo Wilman Cuadros para transmitir, grabar el video y conducir la motocicleta al mismo tiempo? La explicación es sencilla: sus labores de mensajero le han dado la experticia para ello.

    Con la satisfacción de haber podido ayudar a que el caballo no hiciera daños en su alocada carrera, un día después, Wilman considera que esa fue una gran señal para que los propietarios de estos animales y las autoridades hagan el esfuerzo que sea necesario para acabar con el maltrato animal y con los caballos como vehículos de carga en las ciudades.