Por: Alber Castilla Romero
Los agricultores del Norte de Valledupar, se encuentran preocupados por el fuerte verano que azota sus cultivos, lo que se presume se convertirá en pérdidas no solo para ellos sino para la mano de obra que se requiere para la asistencia de los mismos.
Según el análisis de los modelos de predicción climática del Ideam la probabilidad del 68 por ciento era que el fenómeno del niño comenzara a partir del mes de agosto y el 79 por ciento que la fase máxima se desarrollaría en el último trimestre, sin embargo en esta región la situación se torna alarmante.
Según los mismos agricultores el exceso por parte de quienes viven de este oficio, por la tala, la quema indiscriminada y la mala utilización de las aguas podrían ser las consecuencias de lo que se vive en la actualidad al norte del Cesar, donde la naturaleza les pasa cuenta de cobro.