Una cosa es lo que dice el secretario de tránsito de Valledupar, Óscar Tom Socarrás sobre el balance de la primera semana de aplicación del decreto que restringe la utilización de las motocicletas en la ciudad y, otra, es la que se palpa en las calles de la capital del Cesar.
Tom Socarrás asegura que tras la primera semana de aplicación pedagógica de la medida se registra un balance altamente positivo, especialmente en la movilidad del centro de Valledupar.
Afirma que en estos momentos se están imponiendo comparendos pedagógicos a los motociclistas que infringen la norma. Una vez terminada esta etapa, se aplicarán las multas
A pesar del positivismo del funcionario, respecto de la aplicación de la medida, el malestar de los motociclistas es generalizado y están exigiendo al gobierno municipal la derogación del decreto y la aplicación de una medida gradual. Aunque las calles de la zona bancaria se ven limpias de motos, otra cosa es lo que se observa en la zona periférica. Los trancones son monumentales.
También se observan a auxiliares de policías en las entradas a la zona restringida evitando el ingreso de los motociclistas, lo que también complica la movilidad.
Mientras la ciudad se acostumbra a una medida tomada de tajo, con poca gradualidad en su aplicación y sin oportunidades para los ciudadanos, debido a que no existen opciones reales de transporte, Valledupar asume los costos, tanto económicos como sociales del decreto que restringe la utilización de las motocicletas.
Ya algunas personas han comenzado asegurar que se le avecinan al alcalde Fredys Socarrás demandas en su contra por extralimitación de funciones; otros han pedido la intervención de la Procuraduría Regional del Cesar para verificar la legalidad de la medida y el personero municipal, Alfonso Campo Martínez ha dicho que se pronunciará oficialmente este miércoles en una rueda de prensa, sobre el referido decreto.