Los 121 cm que mide Karina Caballero López no han sido impedimento para que ella se desarrolle como profesional y lleve una vida marcada por los sueños y el alcance constante de metas.
Hace 8 años labora en la Gobernación del Cesar, llegó como practicante cuando estaba por finalizar su carrera de Administradora de Empresas, una vez allí pudo cursar su especialización en gerencia pública.
El proceso de adaptación a su espacio de labores fue rápido, un poco intimidada por la cámara y las preguntas que debía responder naturalmente, recordó que algunos objetos y archivadores le han generado uno que otro inconveniente.
Karina es ampliamente conocida por su eficiencia, su disposición para el trabajo, la colaboración que brinda a los usuarios de la oficina y su permanente sonrisa.
Es la segunda entre 4 hermanas del hogar conformado por Jorge Caballero y Dunia López, bachiller del colegio Prudencia Daza, tradicionalmente ha vivido en el barrio Sicarare, de su familia nos contó que siempre recibido apoyo, respaldo y cariño para llevar una vida normal.
Con su extensa cabellera y su sonrisa, Karina labora en la oficina de prensa, por su carisma es la consentida de sus compañeros que hacen parte del equipo de prensa.
En ser madre aún no ha pensado, en sus tiempos libres le gusta, hablar, escuchar música, su preferida es el vallenato es especial la de Silvestre Dangond. Su principal inconveniente es comprar ropa y zapatos, claro que tiene su sastre de confianza que le ayuda a ajustarla a su medida, con los zapatos en ocasiones ha tenido que desplazarse hasta la ciudad de Barranquilla, pero eso no la detiene, ni la aflige ella tiene claro a dónde quiere llegar.
Karina entre sus compañeros es símbolo de honestidad, de sinceridad y colaboración.