La esposa y los hijos del desaparecido dirigente político Efraín
Ovalle Oñate, a través de su abogado Jaime Enrique Granados Peña,
entablaron una solicitud ante la Fiscalía para que el proceso en
contra Armando Gnecco Vega, conocido como Mandarino; Orlando Mendoza
Zuleta, alias Guanábano y su hermana Victoria, funcionaria del CTI de
la Fiscalía, no se realice en el circuito judicial de Valledupar, sino
que sea trasladado a otro circuito del país, especialmente al de
Bogotá, por motivos de garantía procesal.
En el oficio ponen de manifiesto que por la muerte de Ovalle Oñate
otras cinco personas ya están acusadas y por orden de la Corte Suprema
de Justicia los procesos en su contra fueron trasladados a Bogotá.
Para el ente acusador, el circuito judicial de Valledupar no da todas
las garantías para que se haga un juicio en contra de los acusados y
por este motivo solicitó ante la Corte Suprema cambiar la radicación a
todos los procesos.