La pareja que resultó muerta en el hecho de intolerancia registrado la mañana de este miércoles en la vereda El Desastre, en San Diego, Cesar, tuvo una historia de amor que duró alrededor de 20 años. De esa unión nacieron 8 hijos que hoy lloran la muerte de sus padres.

Según familiares, Elizabeth se separó de Miguel Antonio Suárez desde hace dos meses. El mismo tiempo que tenía viviendo con José Luis Ramírez, su nuevo amor, situación que no le gustó a su ex marido y que le afectaba emocionalmente.

Víctor Fabián Álvarez, su sobrino, afirmó que la última vez que lo vio fue este martes en la noche cuando salía de su casa y hasta entonces no supo de él.

Al parecer, Miguel se habría ido muy temprano a la finca donde conoció que vivía su exmujer en la trocha hacia Tocaimo, y allí con cuchillo en mano quiso terminar con el dolor que tanto lo agobiaba sin pensar que tal decisión lo llevaría a la muerte.

Con la partida de Elizabeth y Miguel quedan huérfanos 8 hijos de 19, 18,  16, 13, 9, 5, 3 y dos años. Una de ellas lloraba sin cesar ante la tenebrosa escena que protagonizaban los cuerpos sin vida de sus padres.