Exámenes médico forenses determinarán si el cuerpo hallado en avanzado estado de descomposición en zona rural del municipio de Facatativá, Cundinamarca, corresponde al del profesor Carlos Guillermo Gnecco Lobera, de 43 años, reportado como desaparecido en Valledupar por su familia desde el pasado 30 de marzo, exactamente el lunes santo.
Los restos fueron encontrados pendiendo de la rama de un árbol en una finca de la vereda Mansilla, la tarde de este martes 5 de mayo, luego que un campesino los observara cuando ingresó al predio a cortar unas varas. Al lado del cuerpo había un bolso y en éste algunos documentos que fueron claves para contactar a la familia del docente y presumir que se trataba de él.
A pesar de que la vestimenta del cadáver coincidía con la misma que usaba Carlos Gnecco Lobera el día de su desaparición, un blue jean, camisa a rayas blancas y azules de manga larga con visos rojos en las abotonaduras de los puños, correa de cuero color café claro y botas del mismo color, su compañera sentimental se rehusaba a creerlo.
La hipótesis principal de la muerte es un suicidio, sin embargo, su familia aún no lo asimila. El docente de Biología y Química de la Institución Educativa Casd y maestro de la asignatura de Laboratorio de la Universidad de Santander, UDES, en Valledupar, desapareció el lunes santo 30 de marzo, ese día sostuvo una conversación con su hija de 12 años a través de whatsaap, donde le dijo que estaba en un banco y que en la noche pasaría por ella y sus dos hermanitos para salir.
Días después de la desaparición, el Gaula de la Policía Cesar reveló ante RPT Noticias que el mismo lunes el docente viajó hacia Bogotá y desde allá retiró un dinero que luego consignó a Valledupar. Desde ese entonces, su familia no tenía ninguna pista de su paradero, más aún cuando se conoció que la víctima tendría más de 20 días de muerta.
Pidieron por su eterno descanso
En medio de la tristeza que les produjo el enterarse del hallazgo del cuerpo de Carlos Guillermo Gnecco Lobera, estudiantes y profesores de la Institución Educativa Casd de Valledupar se reunieron la mañana de este miércoles, para elevar oraciones a Dios por el eterno descanso del maestro de Biología y Química.
Los pasillos que durante tres años recorrió para dirigirse a las aulas de clase o adelantar jornadas educativas con sus estudiantes, fueron el escenario donde sus colegas y alumnos más cercanos se congregaron para lamentar, llorar e interrogarse sobre su extraña muerte.
Lo que no hoy no entienden, mañana lo comprenderán, manifestó un docente de acuerdo a un aparte de la Biblia, quien aseguró que la muerte o separación física causa mucho dolor, pero lo importante es que en el corazón y la mente de quienes compartieron con el docente quedarán los mejores recuerdos.
La comunidad educativa prepara una cámara ardiente al docente Carlos Gnecco Lobera aunque aún se adelantan trámites en Cundinamarca para confirmar científicamente que es él.