Dom. Abr 19th, 2026
    Por Wendy Peralta

    Este sábado despedirán en el cementerio Jardines de Valledupar a Jorge Iván Torres Otálvarez, de 24 años, y a Óscar Enrique Altamiranda, de 17, las dos víctimas del aparatoso accidente de tránsito ocurrido la tarde de este jueves en la vía que une al corregimiento de Río Seco con la capital del Cesar.

    En medio del dolor de sus allegados por la trágica manera en que fallecieron, envueltos en las llamas que consumió la camioneta Ford 150 donde se transportaban, hubo un espacio para reflexionar sobre lo riesgoso que resulta traficar combustible de contrabando.

    Torres Otálvarez y Óscar Altamiranda, se dirigían a Valledupar en compañía de Diomar Ovalle Santana, conductor del vehículo quien se encuentra en delicado estado de salud en la clínica Erasmo con quemaduras en el 85 por ciento del cuerpo. A la altura de Fonseca,  La Guajira, mandaron a reparar una llanta que se había pinchado y cuando ya habían pasado Río Seco, ese mismo rodante sería el que se estalló, según conoció RPT Noticias.

    Jorge Iván Torres y Óscar Enrique Altamiranda probaban suerte en el oficio de transportar gasolina. Eran vecinos en el barrio Villa Jaydith, al sur de Valledupar, y en ese sector conocieron a Diomar Ovalle Santana, quien era el encargado del transporte. Ante la falta de oportunidades laborales habían decidido ingresar en este negocio.

    Jorge Iván Torres Otálvarez era oriundo del municipio de Pailitas, Cesar, pero creció en La Jagua de Ibirico, Cesar, de donde había llegado a vacacionar a Valledupar. Dejó una niña de tres años y otra de seis meses de nacida; entre tanto, Óscar Altamiranda residía con sus padres Heriberto y Auris Estela. Hace pocos meses le habían comprado una motocicleta para que se dedicara al mototaxismo, pero el miércoles la dejó abandonada en la casa para irse a viajar.