Por Wendy Peralta Cano
El municipio de La Paz, Cesar, ubicado a 12 kilómetros de Valledupar, reconocido no sólo por sus célebres almojábanas y por la cantidad de combustible de contrabando que allí se comercializa, no deja de estar en la mira de las autoridades. Según la Policía, es centro de acopio de estupefacientes, en especial de marihuana, que luego es distribuida a demás poblaciones y corregimientos.
El microtráfico de alucinógenos en el Cesar, es uno de los motores e impulsores de criminalidad y violencia, según indicaron las autoridades. Del 1 de enero al 21 de junio de 2015, han sido detenidas 168 personas con 37 mil 507 gramos entre bazuco, cocaína, éxtasis, heroína, marihuana. En el primer semestre de 2014, las aprehensiones alcanzaban 285 en Valledupar, de acuerdo a un reporte estadístico suministrado por la Policía.
Este fin de semana, la Sijin detuvo a ocho personas en el marco de la Operación Júbilo, adelantada de manera simultánea en la invasión Los Guasimales y los barrios Nuevo Milenio y La Nevada. Entre los detenidos figura Leonel Alfonso Calderón Pineda, alias ‘Garfield’, Adelaida Ester De La Hoz Beleño, alias ‘Chichi’, Isaías de Jesús Sarmiento Perales, José Feliciano Gutiérrez Mendoza, alias Cheo, Álvaro Fontalvo Meriño, de 42 años, Genith Remedios Bernier Betancourth, de 44, Javier José Corzo Cáceres, alias Keiner, de 18, y Calixta Gómez, de 69, y una menor de edad fue detenida y dejada a disposición de un juzgado de menores.
De acuerdo a un estudio realizado por la Policía en el eje cafetero hace dos años, entre 8 y 10 millones de pesos diarios es la ganancia de las organizaciones que se dedican al tráfico de estupefacientes, según informó el comandante de la Sijin de la Policía en el Cesar.
Golpe al narcotráfico
Este viernes fue incautado por servidores del CTI de la Fiscalía y tropas del Ejército un cargamento de 164 kilos de cocaína en el corregimiento El Desastre, en jurisdicción del municipio de San Diego, Cesar, sobre la vía que une a los municipios de Curumani con La Paz, Cesar.
La droga estaba siendo llevada desde la región del Catatumbo, en Norte de Santander, hacia puertos en La Guajira. Durante la operación fue interceptado el vehículo de placas RNV 399, conducido por Carlos Andrés Castillo Torrado.