El presidente de la república, Juan Manuel Santos llegó este miércoles a Cúcuta para conocer de primera mano la situación que viven los colombianos deportados por el gobierno de Nicolás Maduro y “supervisar la asistencia humanitaria que el Gobierno Nacional, en coordinación con las alcaldías de Cúcuta y Villa del Rosario y la Gobernación de Norte de Santander, está brindando a los colombianos deportados de Venezuela”.
Santos visitó el albergue del Coliseo de Cúcuta, donde dialogó con varias familias que fueron deportadas del vecino país; posteriormente se dirigió a la sede del Centro de Mando Unificado, donde evaluó las acciones conjuntas para garantizar la atención de los colombianos procedentes de Venezuela.
Los ministros de Hacienda, Mauricio Cárdenas; Educación, Gina Parody; Vivienda, Luis Felipe Henao, y Trabajo, Luis Eduardo Garzón, así como los directores del Departamento para la Prosperidad Social y el Sena, acompañaron al presidente Santos en su recorrido por los sectores donde se encuentran los colombianos que han salido forzosamente de Venezuela y ahora esperan la atención del gobierno colombiano.

“Bienvenidos a Colombia que este Gobierno sí los quiere”, fue la frase con que el Presidente Santos saludó a los colombianos en el albergue.

“Sabemos de los problemas que han tenido, los han maltrato, pero aquí están nuevamente en su patria. Aquí los recibimos con los brazos abiertos, con los corazones abiertos, dispuestos a ayudarlos en todo lo que esté a nuestro alcance”, les dijo.

Tanto el Ejército como la Policía han brindado apoyo a los colombianos deportados, ayudándolos a movilizar sus enseres y a facilitarles la llegada a Cúcuta y Paraguachón.

Al tiempo que Santos se encontraba en Cúcuta, en Cartagena se realizaba el encuentro de cancilleres en donde se analizaba la situación de crisis social que vive Venezuela y sus implicaciones en Colombia, especialmente por lo que ha sido considerado como la flagrante violación a los derechos humanos de los colombianos expulsados del país, al destruir sus vivienda y perseguirlos hasta deportarlos.