Mié. Abr 29th, 2026
    Por: Wendy Peralta

    Los principios de conformar una sagrada familia que cimentaran las bases de una sociedad ejemplar fueron los motivos que llevaron a Alexander Bernal y a Trina Trujillo Ceballos a matricular a sus hijos Alejandro y María José en una institución que rigiera esos manuales, no solo en su nombre, sino en su esencia moral.

    Lo que nunca imaginaron es que ellos terminarían en el claustro educativo, pero bajo un ambiente fatídico y en medio de las lágrimas de los compañeros de sus hijos.

    Alejandro Bernal, de 7 años, fue despedido junto a sus padres, con los mejores recuerdos y palabras de exaltación, canticos cristianos y mensajes de solidaridad para sus dolientes, luego de que un doloroso accidente que les arrancara las esperanzas de seguir recibiendo los honores que como vallenatos por adopción se habían ganado, después de haber llegado del departamento del Huila hace 7 años. rpt-noticias-valledupar-despedida-familia

    Durante la ceremonia, los docentes recordaron el don de gente de los hermanos Alejandro y María José y su buen desempeño académico, el mismo que decidieron premiar sus padres con un viaje a Santa Marta durante el pasado fin de semana. En la ciudad visitaron varios sitios turísticos, compartieron en el mar, con el infortunio de encontrar la muerte el lunes en la vía que une a Valledupar con el corregimiento de Valencia De Jesús.

    Los cuerpos Alejandro y sus padres Alexander Bernal y Trina Trujillo, permanecieron en cámara ardiente la mañana de este miércoles en el Colegio La Sagrada Familia y antes de mediodía fueron trasladados hacia su ciudad natal, Neiva, Huila, donde este jueves les darán el último adiós.

    Entre tanto, en un centro asistencial de Valledupar permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos María José, de 14 años, quien resultó herida en el accidente, luego de que el vehículo en el que se transportaban chocara de frente contra una camioneta.