Cinco años tardó el proceso para lograr que el vallenato se convirtiera este primero de diciembre de 2015 en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, declarado por la Unesco, el organismo cultural de la Organización de Naciones Unidas.
Carlos Llanos, el director del Clúster de la Música Vallenata, junto a otros hombres y mujeres lograron construir el documento que sirvió, primero al Ministerio de Cultura para declarar al Vallenato como Patrimonio Cultural de Colombia y, posteriormente, elaborar el dossier que se le presentó a la Unesco para lograr la salvaguarda urgente del vallenato y declararlo Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Durante años, los investigadores del vallenato recorrieron pueblos y veredas del Cesar, Magdalena y La Guajira, en donde prima la influencia de la música vallenata, para conocer detalles, encontrar lugares, determinar circunstancias y definir que existía un peligro inminente contra este folclor que ponía en riesgo su supervivencia.
Según Carlos Llanos, uno de los constructores de esos documentos, el vallenato ha logrado una gran dimensión con esta declaratoria de la Unesco, pero el trabajo de defensa apenas comienza y ese debe ser el gran compromiso toda la región del Magdalena Grande.