Por Wendy Peralta

Al evidente abandono en el que se encuentra sumergida la Escuela Campo Herrera, subsede de la  Institución Educativa Villa Corelca en el barrio José Antonio Galán de Valledupar, se sumó una pena más. Dieciséis de los 30 computadores para educar que fueron donados por el Gobierno Nacional, quedaron en mano de delincuentes que sin violentar las estructuras de la sala de informática, ingresaron a la misma y se llevaron los dispositivos electrónicos.

La comunidad educativa ni siquiera sabe cuándo ocurrió el hurto y sólo se percató este lunes 4 de enero cuando los docentes y directivos retornaron a la institución.

Dos de las maletas que contenían los computadores portátiles ya no estaban, ni siquiera un video beam. Lo más curioso del caso es que del hurto no se habían percatado los dos vigilantes que laboran 24 horas continuas cada uno, a lo que se suma el hecho de que uno de ellos estaban departiendo y en medio del jolgorio no supo que responderle a la coordinadora educativa, según ella misma lo denunció ante las cámaras de RPT Noticias.

Frente al hurto de los 16 computadores las autoridades indicaron que el tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos aún es materia de investigación; aseguraron que están realizando labores de vecindario para recolectar testimonios que sirvan de evidencias.

Este es el segundo hurto que en menos de un año es cometido en la escuela Campo Herrera. Antes habían sido hurtado cuatro computadores y en esta ocasión 16.