Por: @UbaldoAnayaF
¿Dónde estaba Corpocesar mientras se secaba el humedal de María Camila sur?
La pregunta surge tras la triste realidad que hoy ofrece lo que antes fue un hermoso espejo de agua, en medio de un barrio residencial, que contenía en su entorno diferentes especies, incluidas las babillas.
El director general de Corpocesar, la corporación que debe velar por la conservación y protección del medio ambiente en el departamento, incluyendo los humedales, Kaleb Villalobos Brochel, asegura que la culpa la tienen las construcciones que se han realizado en el entorno porque han cortado el circuito acuífero subterráneo que mantenía con vida al humedal.
Asegura Villalobos Brochel, quien ya cumplió sus primeros cuatro años en el cargo y fue reelegido para cuatro años más, que la comunidad sabe cuál ha sido la inversión de Corpocesar en ese humedal.
Pero en realidad esas inversiones, muchas de ellas dirigidas a la sensibilización sobre la importancia de la protección del medio ambiente, no han servido de nada, porque lo que se observa es un pozo lleno de barro cuarteado con los rastros de la contaminación representada en llantas, zapatos, balones, cascos de motociclistas, botellas plásticas y cuanta basura resistía el ojo de agua.
Los niños del sector, quienes tuvieron la posibilidad de conocer el humedal, piden que ahora el lugar se convierta en un parque natural.
La tarulla se resiste a morir ante la falta de agua, pero su batalla no durará mucho porque el preciado líquido ya no brota del humedal. Al caminar en medio del barro semiseco, van quedando las huellas, pero también, van mostrando la muerte lenta de este sitio natural que un día fue símbolo de la vida y la conservación de las especies.
Los líderes comunales del sector han solicitado el apoyo para inyectarle agua al humedal de María Camila sur, pero esa no es la solución. Y así lo reconoce el director de Corpocesar, Kaleb Villalobos.
Al tiempo que el humedal moría lentamente, el alcalde de Valledupar Fredys Socarrás Reales, autorizó a finales de octubre de 2015 a la Fundación Vida Digna y Desarrollo Ambiental Sostenible, la ejecución de un contrato, asignado mediante un proceso de selección de mínima cuantía – CMC Nº 060 de 2015 y aceptada la oferta con el número 680 por valor de 39 millones 999 mil 960 pesos para ejecutar, entre otras cosas, poda de los árboles, reparación de la malla, retiro del material vegetal, limpieza de la maleza trepadora y sedimento producto de las hojas, labores ambientales de limpieza y sensibilización mediante cátedra de educación ambiental.
En su visita al humedal, RPT Noticias pudo constatar que la malla eslabonada, aparentemente no registra reparaciones recientes y muchos menos el retiro de la maleza trepadora, los árboles de más de ocho metros no se observa que hayan sido podados recientemente y tampoco se observa una parrilla en varilla que indicaba el contrato.
RPT Noticias buscó al representante legal de la Fundación Vida Digna y Desarrollo Ambiental Sostenible, Rubén Estrada Gómez, para conocer el trabajo que ellos realizaron en cumplimiento al objeto del contrato, sin embargo, en la dirección que aparece registrada en el contrato, carrera 11 A número 15-14 no existe oficina de dicha fundación.
El alcalde Augusto Ramírez Uhía dijo a RPT Noticias que es su interés atender las necesidades ambientales del municipio y por lo tanto, atenderá el requerimiento de la comunidad para que intervenga en la protección del humedal.
Eduardo Esquivel López, promovió en la Asamblea del Cesar la expedición de una ordenanza por medio de la cual se protegía a los humedales del Cesar, entre ellos el de María Camila sur, pero ello quedó en letra muerta porque nada ha pasado.
El 2 de febrero de cada año se celebra el Día Mundial de los Humedales. En Valledupar, con el secamiento del humedal de María Camila sur y otro que existía en El Eneal, no habrá nada que celebrar. Ahora no serán las autoridades ambientales las culpables de la tragedia de los humedales, sino un fenómeno natural llamado El Niño, para evadir sus responsabilidades