Por: Wendy Peralta
Treinta y seis meses después de ser condenado a 43 años de prisión por acceder sexualmente a una menor de 10 años, asesinarla y esconder el cadáver en la fosa de una letrina en el patio de una vivienda en el municipio de Codazzi, Cesar, apareció ante los medios de comunicación Deiner Alonso Guerrero, asesino confeso.
Este lunes fue captado por el lente de RPT NOTICIAS en la sala de urgencias del Hospital Rosario Pumarejo de López de Valledupar, donde es tratado por tuberculosis. El homicida se apreciaba tranquilo, mientras leía las noticias de un periódico encima en una camilla; lo custodiaban tres guardianes del Inpec y estaba sometido por unas esposas de seguridad en sus pies.
El equipo periodístico se le acercó con cautela. Al principio se rehusaba a hablar ante las cámaras, pero poco a poco contó cómo han sido sus últimos tres años: de drogadicto a abusador sexual y asesino, y de homicida a evangelizador de la palabra de Dios.
Deiner Alonso Guerrero aseguró que su vida se transformó, a partir del ingreso a la cárcel, pero hubiese querido que fuese por otros hechos y no por el crimen a una niña inocente, con muchos sueños por cumplir. “Yo si andaba en bandas criminales y hacía cosas malas, no fui una buena persona, pero si Dios me trajo acá fue por algo. Hubiera preferido caer por algún hurto u otro delito, pero no por este homicidio”, contó el recluso.
Ahora conoce de la palabra de Dios y a diario la comparte con los demás reclusos de la cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, donde purga su pena. Dice que se siente tranquilo y reitera su intención de perdón a la familia de la pequeña. “No he tenido la posibilidad de hablar con los padres, pero si la tuviera les dijera que me perdonaran, no lo hice en mis cabales estaba demasiado drogado. Les pido perdón a ellos, porque Dios ya me perdonó”, aseguró.
La niña de 10 años fue asesinada el 1 de enero de 2013, en el municipio de Codazzi, donde compartía sus vacaciones. La pequeña salió a la tienda y en el trayecto fue interceptada por Deiner Alonso Guerrero, primo de crianza; desde ese entonces estuvo 30 horas desaparecida hasta que fue hallada al interior de una letrina, donde él la escondió.
Su muerte generó alteraciones de orden público, donde murió un joven de 17 años y dos personas más resultaron heridas. También hubo un capturado por asonada.