Mié. Abr 29th, 2026


    Golpeadas e intimidadas sicológicamente, con las marcas aún de sus agresiones verbales y físicas, un grupo considerable de mujeres esperaba la mañana de este miércoles a las afueras de Medicina Legal un turno para ser valoradas por un médico legista, luego de interponer denuncias ante la Fiscalía. Aunque no se conocen y viven en sectores distantes de Valledupar, todas ellas tenían algo en común fueron violentadas por sus parejas o excompañeros sentimentales.

    Fueron muchas las que se negaron a entregar sus identidades por temor al qué dirán de sus familias o la sociedad que las rodea, también a las represalias o al regresar a casa encontrar al agresor y volver a enfrentarse a ellos sin ningún tipo de protección, protección que la ley escasamente brinda.

    Brazos fracturados, moretones, hematomas, heridas en el rostro son básicamente el común denominador de los golpes sufridos por estás mujeres.

    De las pocas que tuvo el valor de poner la cara, dar su identidad y revelar su historia Almis Molina Díaz una mujer residente en la carrera 18 con calle 21 de Simón Bolívar que señala a su cuñado, un docente, de haberle propinado una brutal golpiza.

    Algunas de ellas cansadas de los maltratos sufridos cobraron valor y salieron a denunciar ante las autoridades.

    Son muchas las historias que quedaran ocultas entre las paredes de las viviendas ya no solo de sectores vulnerables. Las agredidas que con contaron sus tragedias fueron de barrios como La Nevada, Santo Domingo, Simón Bolívar, el corregimiento de Caracolí y una finca en zona rural de Pueblo Bello. Otro número significativo esperaba su turno en silencio y alejadas de los medios de comunicación observando como algunas sí tiene el valor que a ellas les falta.