Por: Alber Castilla
De niño Omer Castilla Calderón quiso ser alguien en el mundo de la música Vallenata, pero era consciente que viviendo en Guacoche no sería posible por lo que osadamente y sin el consentimiento de doña Fidelia su progenitora, se mudó para Valledupar donde un familiar cercano dejando atrás no solo a su pueblo de crianza, porque nació realmente en la vereda el Jabo a 5 minutos de los cardonales, pero nunca vivió allá por la repentina separación de sus padres siendo el aún muy niño; dejo también sus amigos de infancia y compañeros de parrandas, Chente Munive, Lorenzo Morales y los hermanos Donays (qpd) y Edilberto el “Dibe” Corzo, con quienes alegraba parrandas de pueblo en pueblo.
En una de estas parrandas fue fichado utilizando aquí un término futbolero, por Carmencito Mendoza legendario músico de los Playoneros del Cesar quien se interesó por el golpe seco que el “Manon” le imprimía a la caja, por la corpulencia de sus manos inmensas y decide llamarlo el “Manotas”, y para esa época todos le decían “manotas” el cajero de Carmencito, con los Playoneros se dio cuenta que su anhelo, ese por el cual había salido de Guacoche se estaba realizando, lo consigue al fin cuando atraído por la popularidad que ejercían los hermanos López se muda para donde una hermana en el municipio de la Paz Cesar; dice que para estar más cerca a los que estaban de moda, su acercamiento fue tal que se decidió a pedir la oportunidad en el grupo y tamaña sorpresa se llevó cuando de inmediato fue aceptado pues ya sus golpes y apodo habían sido muy promocionados por Carmencito en las diferentes parrandas.
Como todo en la vida evoluciona el apodo de Omer Castilla fue sometido a dicha evolución, viéndolo como golpeaba con maestría esa caja Miguel Gutiérrez un pariente muy cercano al Rey Vallenato Miguel López lo mira en una parranda y exclama: “Manotas? no que va desde hoy te vamos a llamar El Manon” este apodo lo popularizo tanto que llegó a oídos de un amigo quien lo invitó a hacer parte de la agrupación de Beto Zabaleta y Beto Villa con quienes de verdad comenzó a saborear las mieles del triunfo, permaneció por varios años con los “Betos” y luego el “Chiche” Martínez lo llama a hacer parte de la agrupación los Virtuosos de Iván Francisco Villazón Aponte la joven voz tenor del Vallenato, con el “Chiche” se venía presentando en los diferentes festivales; pasa luego a la nómina de Farid Ortiz, y sigue firme en los Festivales que son su gran pasión; dice que todos han sido importantes, pero que su gran orgullo ha sido ganar el Festival de la Leyenda Vallenata que en Abril de cada año congrega a los mejores de este género, donde ha ganado varias coronas entre estas con Elberto él “Debe” López, y ha sido declarado mejor cajero en cuatro ocasiones, en cada festival vallenato hace parte de los primeros lugares, lo que dice mantenerlo orgulloso de haber dejado a su Guacoche pueblo al que cada vez que puede regresar lleno de parrandas para agradecer a su paisanos el apoyo y la admiración que siempre le han profesado.
El manon en la actualidad es docente en la casa municipal de Cultura Manuel Moscote de la Paz donde fijo su lugar de residencia y echó raíces, decidió retirarse de la música comercial, porque según el a los músicos de abajo les dan mucho garrote, Cajeros, Guacharaqueros, Coristas entre otros. Situación que no soporto por eso ahora educa a sus estudiantes manteniéndoles viva su historia, de donde vino quien es y como hizo para llegar, se presenta también en los diferentes festivales de Colombia y es requerido por las diferentes fundaciones dedicadas a la promoción de festivales vallenatos para sus viajes internacionales, por lo que ha visitado muchos países en el mundo llevando en alto la bandera no solo del vallenato sino de Guacoche y de los Castilla dinastía musical reconocida en Colombia como una de las mejores en la música Vallenata de los que sobresalen, Rodolfo, José “Tito”, el “Mono” y muchísimos más.
Dice con nostalgia que le hubiese gustado que sus hijos fueran ejecutantes del algún instrumento musical, su hijo mayor por ejemplo toca muy la caja, pero decidió dedicarse a otros negocios quizás porque no quería ser mirado desde arriba por los dueños de los conjuntos,
Durante esta entrevista el “manon” pasa por su cara un inmancable poncho que utiliza para secar el sudor que producen sus presentaciones, pero esta vez no limpia sudor sino lágrimas y recuerda a su tío “Miro” Calderón, con quien amenizaba parrandas con violina en Guacoche, Guacochito, el Jabo, los Corazones y todos los pueblos del norte de Valledupar, a “Miro” se le conocían en la música como “Miro Pum” y fue vil mente asesinado en Bogotá luego de una presentación musical, según las autoridades se debió a una equivocación, hizo parte de la agrupación la Nueva Ley del Vallenato junto al también desaparecido Álvaro Arraut con quien grabo en 1991 el Long Play “Esperando”.
Dice que su mama Fidelia Calderón vivía intranquila, porque viajaba mucho siendo muy niño luego lloraba viéndolo en televisión, junto a los Betos, Iván Villazón, Farid Ortiz o en los Festivales Vallenatos y de niño cuando estaba en casa ella se molestaba, porque cuanta vasija con fondo hallaba, potes jarras, canecas, eran destruidas por sus fuertes manos, porque le sacaban sonido a todo.