Por Ubaldo Anaya Flórez
Una queja generalizada, representada en la más alta molestia, tienen los periodistas y locutores que cubren la versión 49 del Festival Vallenato en homenaje a Los Hermanos Zuleta, debido a los malos tratos que han recibido de varios integrantes de la Fundación.
La mayor queja está relacionada con el desorden en la entrega de las credenciales, que no estuvieron a tiempo, lo que generó varios inconvenientes.
Otra queja fuerte fue por los insultos de una dama de la logística del Festival Vallenato que maltrató verbalmente a periodistas y camarógrafos porque tenían sus equipos prendidos cuando los integrantes de Maná prohibieron las grabaciones de la totalidad de su presentación. «La mujer se pasó con nosotros y nos pretendía expulsar como delincuentes», dijo uno de los camarógrafos afectados.
Los comunicadores también tuvieron que soportar un fuerte olor a orín que manaba de la parte de abajo de la tarima Colacho Mendoza en el parque de La Leyenda Vallenata.
Y como si fuera poco, cada año la ubicación de los equipos de prensa se hace en una zona imposible para los tiros de cámara y las fotografías, quedando sólo registros de perfil de los participantes.
Los periodistas, nuevamente, han exigido respeto de parte de la Fundación Festival Vallenato, que se hace la de oídos sordos cada año cuando llega el Festival, a pesar de las promesas de su presidente, Rodolfo Molina, de mejorar la situación.
Periodistas nacionales como Gustavo Gómez, de La Luciérnaga de Caracol Radio, hizo eco en sus redes sociales de las quejas de los periodistas que cubren el Festival Vallenato.
El Círculo de Periodistas de Valledupar deberá pronunciarse al respecto y exigir mejores condiciones para los colegas que vienen, en una cantidad superior a los 500, a cubrir cada año el Festival.
Hay que decir que los periodistas también deberán poner de su parte para respetar las reglas porque muchos se aparecen con sus esposas o esposos, novias o novios e hijos, que nada tienen que hacer en la zona de prensa.