No fue precisamente una obra de caridad la que hicieron dos presuntos delincuentes en la iglesia del barrio 7 de agosto de esta capital.

Eran las 5.00 a.m., hora donde el padre Sullivan encargado de la iglesia católica del barrio 7 de agosto de esta ciudad hacia su recorrido habitual por la capilla, pero su sorpresa fue ver a dos sujetos quienes tenían amordazados a sus colaboradores, a quienes le hurtaron dos teléfonos móviles.

El ingreso a las instalaciones del templo católico por parte de los presuntos asaltantes se presentó luego de destruir uno de los barrotes de la ventana que conduce a una de las habitaciones de la iglesia.

Por otra parte, las autoridades se encuentran en la búsqueda de los responsables de este hurto.

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