Por Ubaldo Anaya Flórez
La lección de la falsa alarma. Los medios de comunicación de Valledupar, especialmente algunas emisoras de radio, no pasaron la prueba en medio de una emergencia y alarmaron a la ciudadanía al punto que se generó un gran pánico al anunciar que el agua estaba contaminada.
Por el síndrome de la chiva, las emisoras Maravilla Stereo y Olímpica Stereo no midieron las consecuencias de sus afirmaciones e informaron que el agua de Valledupar estaba envenenada, lo que estaba causando la muerte de adultos mayores, militares y estudiantes.
Desde ese momento, a través de las redes sociales y chats de WhatsApp comenzó una masiva difusión de tales afirmaciones lo que terminó en un pánico generalizado en la ciudad que fue necesaria la intervención del gerente de Emdupar, Armando Cuello y del alcalde Augusto Ramírez Uhía para desmentir, a la media mañana, las afirmaciones de las emisoras y las redes sociales.
Inducidos
Otros medios de comunicación, como RPT Noticias, fueron inducidos por el defensor del pueblo, Omar Contreras, tras declarar públicamente sobre la muerte de cuatro militares por intoxicación, a afirmar que los soldados del Batallón de Ingenieros habían fallecido por intoxicación y así se publicó en nuestras redes sociales.
Se entiende que el defensor del pueblo también fue inducido a desinformar sobre la muerte de los soldados y como es una fuente creíble, los medios difundimos dicha afirmación que terminó siendo equivocada.
No quiero excusar mi responsabilidad en otros. Acepto que debí contrastar la información del funcionario y no limitarme a difundir lo dicho por Contreras. Hoy presento mis excusas; pido perdón a quienes pude incomodar o afectar su sensibilidad o sentimientos por asegurar que varios soldados y abuelos habían fallecido por intoxicación cuando en realidad no era así.
Sólo una adulta mayor falleció, y no varios abuelos como informé y los soldados no murieron por intoxicación sino por otra circunstancia que investigan las autoridades de salud.
Lo que queda claro en esta oportunidad es que el afán de la chiva de los medios radiales y la aceptación de las afirmaciones de funcionarios que no tenían confirmación real de los hechos, ocasionó un mal manejo de una crisis en la ciudad que afortunadamente no terminó en una tragedia mayor.
Oportuna intervención
La oportuna intervención del gerente de Emdupar, Armando Cuello, garantizando que el agua no estaba contaminada y del alcalde Augusto Ramírez y la secretaria de salud municipal, Claudia Margarita Zuleta, explicando lo que había sucedido y que la muerte de los militares y la intoxicación de los adultos mayores no tenían la misma causa, logró bajar la tensión que vivió Valledupar durante gran parte del día.
El martes aprendimos una gran lección: los periodistas, pero en general los medios de comunicación, debemos ser más medidos y responsables a la hora de transmitir una información, sobre todo si ella implica una alarma para la ciudadanía.
Pero los ciudadanos también deben aprender la lección y no usar las redes sociales para inventar, exagerar y transmitir afirmaciones sin confirmar.
La señal
La primera señal de que el agua no estaba contaminada era que toda la ciudad no estaba afectada, sólo un grupo poblacional en un sitio específico de la ciudad.
Ojalá la próxima vez, seamos más responsables al informar. Es más, siempre deberemos ser responsables al informar.