Mar. May 5th, 2026

    Ismael Medina Saltarín, fue condenado a 41 años y 8 meses de prisión por asesinar a su papá que no compartió con él un premio de lotería de $600 millones. Su hermano que sí aceptó los cargos, es procesado por el mismo caso y espera condena. El Juzgado Quinto Penal del Circuito de Valledupar profirió el fallo.

    El hecho se remonta al 17 de noviembre cuando los dos sujetos Ismael de 30 y Javier Darío de 33 años se idearon un plan para asesinar a su padre, José Medina Beleño, de 69 años. En el crimen también participó un amigo de los Medina, quien también fue capturado por las autoridades.

    La historia

    Lo que para Candelario Medina Beleño, un albañil de 63 años, fue un ‘golpe de suerte’ tras ganarse la lotería y recibir el premio, se convirtió en una maldición que lo llevó a su muerte. Sus dos hijos, a quienes sacó adelante trabajando como maestro de obra en las construcciones de la ciudad, fraguaron asesinarlo luego de que se negara a compartir la fortuna con ellos.

    Según la investigación, cegados por la ambición decidieron darle muerte para quedarse con parte del dinero y los bienes que alcanzó a comprar Candelario.

    Fue así como con dos cómplices cumplieron su plan: lo asesinaron a golpes con las mismas herramientas que usaba su padre para trabajar.

    Los vallenatos aún recuerdan que la Policía Nacional, tras los relatos recogidos, reveló que la cruel muerte ocurrió en la humilde vivienda del albañil, en el barrio Pontevedra, al norte de esta capital.

    Uno de los testimonios entregado por un allegado de la víctima el día del hallazgo del cadáver fue: “Se nos hizo raro que el portón de la casa estuviera entreabierto y que las matas no las hubiese regado como él (Candelario) acostumbraba a hacerlo todas las mañanas. Al entrar a la vivienda y pasar hacia la habitación –que está en el patio de la casa– algo impedía que la puerta se abriera por completo. La sorpresa que nos llevamos fue que estaba trancada por el cuerpo que tirado en el piso”.

    Las sospechas del asesinato recayeron desde el comienzo en sus hijos, teniendo en cuenta que, de acuerdo con testimonios de personas cercanas, la relación entre ellos no era la mejor, incluso ya lo habían amenazado por no querer darles parte del premio.

    El pasado 14 de marzo, tras más de un año de investigación, los hermanos Ismael y Javier Darío fueron capturados en la misma vivienda donde fue hallado el cuerpo de su padre con politraumatismos en el cráneo y tórax causados con objetos contundentes. Los dos fueron llevados ante un juez con funciones de control de garantías para judicializarlos.

    Además de los dos hermanos, el ente investigador determinó que en el crimen también participaron Álvaro Javier Tapias, de 25 años, amigo de los hermanos Medina, y José del Carmen Marrugo, de 30 años, alias ‘Cafú’, a quien habrían buscado para que cometiera el homicidio.

    Tapias fue capturado en una estación de servicios en inmediaciones del Terminal de Transporte; durante su judicialización la Fiscalía indicó que este intervino en los hechos y fue quien les avisó a los hermanos que ya había llegado Candelario a su residencia y que se encontraba solo. Incluso, les dijo que él entró y conversó con la víctima, y luego les dio toda esa información para posteriormente regresar con ellos a la casa.

    Con estos detalles los hermanos Medina, y las otras personas, ingresaron al inmueble, dándole muerte a Candelario. ‘Cafú’ fue capturado en junio de este año. También llegó a un preacuerdo con la Fiscalía como coautor del crimen.

    Fuente: http://elpaisvallenato.com/ – ElHeraldo