Dom. May 17th, 2026

    Por @adalbertoarinoc
    Como seres humanos cometemos errores a diario, porque hace parte de nuestra naturaleza. Por eso dicen por allí que errar es de humanos, eso está más que claro.

    Pero cuando la intolerancia reina se te hace un nudo en la garganta, porque todas, absolutamente todas esas situaciones se pueden evitar y salvar vidas, aquellas que el creador nos brindó para disfrutar, para vivir en paz, en armonía, como hermanos, como una familia.

    Desafortunadamente ese no fue el caso de una familia residente en el corregimiento de Cuatro Vientos, en jurisdicción del municipio de El Paso. 4 muertos, sí, 4 muertos, dejó un altercado ocurrido en la finca Buenos Aires. Todos asesinados con arma de fuego, con impactos de bala que acabaron con sus vidas de una manera lamentable, desastrosa y sin piedad. ¿Pero que la originó?

    Nuevamente la intolerancia, la falta de sobrellevar situaciones, a veces negativas. Eso le costó la vida inicialmente a un joven de 18 años identificado como Francisco Núñez Quijado, a una mujer de nombre Eva Rodríguez, a otro hombre identificado como Juan Francisco Núñez, y Miguel Velázquez Orozco, un adulto mayor y vecino que departían con la familia. Ellos fueron al parecer asesinados por Omar Núñez Holguín, quien tomó justicia por su propia mano.

    Pero entre todo ese infortunio sobresale uno en especial. Una niña de 9 años, hija de la mujer asesinada en esa finca resultó gravemente herida. Una bala lamentablemente la alcanzó en su ojo izquierdo. Aquella discusión acalorada también había tocado a una inocente pequeña, que seguramente no sabía que ocurría, porque los niños son la inocencia pura.

    Uno de los proyectiles perforó su ojo, órgano con el que evidenciaba al mirar el amor que tiene por su familia. Aquella bala apagó la luz de su ojo izquierdo. Según los galenos es muy probable que lo pierda, debido a que la lesión ocular fue devastadora.

    Seguramente la pequeña desde el fondo de su corazón está deseando el mejor de sus regalos este 7 de marzo.  ¿Saben por qué? Si, este martes 7 de marzo la niña cumplió precisamente 9 años. Que mejor detalle que todos hagamos fuerza para que no pierda su ojo. Que les parece implorar al creador, suplicarle sanación para ese órgano afectado. Ella necesita de nosotros, porque dicen que la fe mueve montañas.

    Ojalá que luego de la intervención quirúrgica la menor pueda abrir su ojo izquierdo, ese con el que divisaba paisajes hermosos, con los que mira a su familia que tanto quiere, mismos que con cada despertar abrir y cerraba como signo de picardía, de inocencia, de paz, de ternura. Ojalá ese impase no afecte sus sueños.

    A veces nos quejamos de cosas insignificantes, como no tener el último teléfono móvil, o el vehículo último modelo, pero no nos ponemos en los zapatos de las personas que no pueden caminar, que no pueden ver, que no pueden escucharnos, o cualquier otra dificultad.

    Por eso la invitación es para que desde ya comencemos a valorar las cosas que la vida nos da, para bien o para mal. Seamos unidos, evitemos las rencillas, que no traen más que amarguras, desilusión, y tristeza, las cuales al final del camino nos van hundiendo más en la miseria.

    Tome de la mano a su ser querido y dígale cuánto lo quiere. Viva en paz, en armonía, que ese es el verdadero camino a la felicidad.