La Fundación Festival consideró que la mejor forma de homenajear al artista que a pesar de su corta carrera musical dejó una huella indeleble en el folclor vallenato y una inmensa fanaticada, no podría ser otra que invitando a quienes fueron sus compañeros en el acordeón Rolando Ochoa y Juancho de la Espriella, así como a sus hermanos Rafael Santos, Diomedes de Jesús, Luis Ángel y Elder Dayán.