Tener que desplazarse en motocicleta por la capital del Cesar últimamente es todo un reto. Sí, todo un desafío. Y es que esto debe a una agresiva campaña que tiene aparentemente como única misión inmovilizarles las motocicletas a los ciudadanos, y no hablo en general de vehículos, porque la persecución hacia las motos es demasiado descarada. No es posible que usted esté transitando por las calles y en menos de 5 minutos encuentre hasta 5 retenes en distintas partes solo para quitar motos. Y no estamos diciendo que los controles no se realicen, porque para eso son, para comprobar que ellos tengan los documentos al día, pero da la sensación de que podría existir algo irregular bajo estos operativos quita motos, como los llamaremos de ahora en adelante. Todo esto está muy raro. Ojalá nos equivoquemos.
Es que esto no lo estamos inventando los medios, porque los ciudadanos lo evidencian a través de todas las redes sociales, las cuales están inundadas de mensajes negativos contra este tipo de operativos. Todos hablando de lo mismo, de retenes, retenes y retenes y nada que la delincuencia disminuye. No creemos que sea casualidad que todos digan lo mismo: que la policía solo se dedica a quitar motos.
¿No se siente usted como delincuente cada vez que ve un retén? ¿En el que le toca meterse en contravía, esquivarlos o simplemente apagar su motocicleta antes de llegar a él, tenga o no tenga los papeles? Por lo menos eso es lo que argumentan los vallenatos cada vez que ven a los hombrecitos vestidos de uniforme amarillo verdoso. Repetimos, se sienten como delincuentes.
Lo más increíble de estos casos es que sí, suben a ese vehículo rojo odiado por los vallenatos las motocicletas que inmovilizan, pero lo más curioso es que no se la quitan a los verdaderos delincuentes, porque no hay capturas de ellos, ni tampoco Incautaciones de armas de fuego, porque si así fuera Valledupar no se convertiría en lo que es ahora: una ciudad invivible, inundada de delincuentes que andan recorriendo las calles armados y asaltando personas, pero que casualidad que no haya captura de ellos. Que gran casualidad.
Si los operativos en realidad fueran completos menos robos ocurrirían, porque el 90% de ellos los originan delincuentes en motos, entonces volvemos a lo mismo. ¿Los retenes solo son para quitar motocicletas a las personas de bien y no capturar bandidos? Una pregunta que es muy difícil de resolver, porque mientras estos hombrecitos de amarillo verdoso ocupan su atención en retener motos, los bandidos se pasean y roban a cualquier persona, porque eso pasa aquí, robos diarios, de todas las modalidades posible y nada mejora la seguridad, nadie absolutamente nadie hace nada. Estamos a merced de los delincuentes.
Al parecer los únicos operativos que funcionan son los de quitar motos, porque cada día se pueden observar centenares de estos vehículos subidos a las cama-bajas, e inclusive en medio de grabaciones. ¿Pero cuantos bandidos en moto capturan? Ninguno, porque simplemente al parecer el negocio está en las motos.
Pareciera que tuvieran que cumplir con una cuota de motocicletas inmovilizadas al día, porque es que tan evidente las ganas de quitarle el vehículo al ciudadano, que se pegan de cualquier cosa.
Pero bueno, al parecer los ciudadanos trabajadores, quienes se trasladan hacia sus oficinas, o aquellos que se rebuscan de una u otra forma honradamente para llevar el alimento a su casa son los malos, son los que generan problema, porque eso es lo que dejan entrever cada vez que realizan los operativos quita motos. ¿Porque no se la montan a los bandidos, o les quedó grande el trabajo?
Señores de las autoridades. Bajémosle un poquito a estos operativos quita motos, y hagan más retenes para capturar bandidos, o búsquenlo, que ustedes saben dónde están, enfréntenlos, así como enfrentan a los motociclistas, para ver si de una vez por todas la seguridad en Valledupar mejora, porque esto está invivible.
Y usted señor alcalde, debe entender de una vez por todas que no todos los que se transportan en moto son delincuentes. La mayoría son igual o mejor trabajadores como usted lo dice ser.