Mar. May 5th, 2026

    Por: Alex Guillermo Acuña Reales

    Twitter: @Alex86010

    Valledupar no avanza y el alcalde que no ayuda. Mucha expectativa género en Valledupar la elección de Augusto Daniel Ramírez Uhía como alcalde de este municipio, debido a diversos factores, entre los que podemos destacar: su juventud, los más de 73 mil votos que consiguió, récord en las elecciones en esta capital; y las promesas que les hizo a los electores, estas últimas quizás las que más esperanzas despertó.

    Pero hoy, 16 meses después las cosas son a otro precio en Valledupar y las expectativas de las personas por la gestión de su alcalde comienzan a tornarse escépticas.

    Lo primero que hay que analizar es la seguridad, Tuto Uhía, como le gusta que lo llamen al alcalde, prometió devolver la seguridad en Valledupar, hoy las cosas andan manga por hombro en este terruño, atracos por doquier y la tasa de homicidio se ha elevado llevando a la localidad ocupar los primeros lugares en la Costa Caribe en donde más crímenes contra la vida se cometen. Dos homicidios en menos de doce horas, uno, al parecer fleteo, en pleno centro de Valledupar y a plena luz del día, es prueba de las pocas estrategias para enfrentar este delito.

    Los vallenatos se sienten atemorizados, ya que ni en sus propias casas están seguros y el alcalde con todo su equipo de gobierno y los trabajadores equivocan el camino al comenzar en las redes sociales una campaña en contra de la Policía, como si no supieran que, según el artículo 315 de la Constitución de Colombia, el alcalde es la primera autoridad de policía del municipio. Es decir, que la enérgica estrategia es hablar mal del propio jefe, o sea, del alcalde.

    Si la estrategia de defensa fue inundar las redes sociales señalando que el Alcalde le da las herramientas a la Policía y que estos no cumplen, craso error, porque esto es de unión señores no de división. Deben estar más pendiente de lo que dice la Constitución y menos de twitter e Instagram.

    Cuando inició su administración Ramírez Uhía dijo que su máximo estandarte era la familia, también ha cometido sus errores, uno y el principal fue el del famoso contrato por casi 3 mil millones de pesos para …

    El primer error fue sacar adelante el contrato de manera callada, sin socializarlo, esto lo vinieron a hacer solo cuando un osado tuitero sacó a la luz pública el contrato y el periódico digital EL País Vallenato hizo un artículo contando los pormenores del mismo y estalló el escándalo, ahí si salieron corriendo, citaron a una rueda de prensa, la hicieron y socializaron del proyecto.

    Hoy el programa La Familia es lo primero está suspendido, no se sabe porque razón, motivo o circunstancia, dejando claro que ya no es lo primero para Tuto Uhía.

    Otro programa que era bandera para Augusto Daniel Ramírez Uhía era la Cultura Ciudadana, señalaba que sin cultura en la ciudadanía una comunidad no podía avanzar. Para poder avanzar estructuraron un proyecto al que le inyectaron más de 4 mil millones de pesos, el error aquí fue que contrataron más directivos que personal para trabajo de campo, es decir, había más caciques que indígenas.

    Este año la cultura ciudadana no avanza, y no se sabe si va seguir avanzando, debido a que desde febrero estamos esperando que desde la administración municipal salga el dichoso contrato y esta como el cuento del gallo capón, primero que salía en febrero, luego en marzo, después que al finalizar el Festival Vallenato y a esta fecha no se sabe nada de nada de la Cultura Ciudadana.

    Hablemos de la movilidad en Valledupar, ¿avanza o no avanza?, creo que no, si vemos los nudos que se forman en las partes más neurálgicas de Valledupar en horas que no son siquiera picos, podemos señalar que aquí la circulación necesita de un cateterismo. Pregúntenle a cualquier conductor en cuanto tiempo hace un recorrido entre el barrio Villa del Rosario y la Universidad Popular del Cesar, senda que debería hacerse entre 15 a 20 minutos, en estos momentos se hace en aproximadamente una hora o más.

    Existen dentro de la Secretaría de Tránsito varios contratos, como el de  Policía Nacional que aporta un número significativo de agentes, están los Reguladores, los Guías y unos más que andan con unos chalecos caquis y un letrero color amarillo y rojo, pese a todo esto el caos vehicular es pan de cada día.

    Valledupar se ufana de haberse convertido en una ciudad que creció exponencialmente en la construcción, orgullo que acabó con la denuncia de los curadores y que puso en el ámbito del municipio el Personero Alfonso Campo Martínez.

    Campo Martínez señaló que los curadores habían denunciado que el 95 por ciento de las construcciones en Valledupar eran ilegales, sí el 95%, eso en carta blanca es que de cada cien obras en construcción en la ciudad, solo 5 están dentro de la legalidad. ¿Qué pasó ahí?

    Lo grave de este asunto es que todo se dio a conocer por la caída del edificio en el barrio Blas de Leso en Cartagena, porque si eso no hubiera pasado todo estaría en Valledupar igual.

    Y lo más grave del asunto es que no fue el Alcalde el que salió a capotear este problema, el mandatario durmió el sueño de los ingenuos, digo yo acá por no decir otra cosa.

    La pregunta que me hago y que muchos vallenatos se hacen es, por qué el alcalde no ha tomado decisiones?, ¿por qué sigue atornillado al puesto Aníbal Quiroz?, si porque se necesita ser ciego, sordo y mudo para no haberse dado cuenta de lo que estaba pasando en esta capital en el tema de la construcción.

    Por último, para no hacer tan extensa esta columna, que da para mucho más, nos cuentan fuentes muy serias que el Alcalde Tuto Uhía viene craneandose una reestructuración en la administración municipal. Me dicen esas fuentes que ya ha hizo consultas en Bogotá y que desde la capital le dijeron que primero hiciera la nivelación salarial a los trabajadores, cosa que no ha realizado, y que después veían si era factible esa reestructuración.

    Pese a ese revés el mandatario sigue con su terca idea y dentro de la alcaldía tiene trabajando a 4 asesores en el tema, estas personas tienen una secretaria que paga la alcaldía por ende nosotros los contribuyentes.

    Una de mis fuentes me señaló que el alcalde en vez de estar pensando en llevar a cabo una reestructuración debía era sacar a los contratistas con los que ha copado las dependencias de la administración, algunos que solo son unos cobra sueldos. Ni sus propios supervisores de contrato, es decir, sus jefes, los conocen.

    Dicen que la nómina paralela de la actual administración llega a los 700 contratistas, siendo las Secretarías de Tránsito, Hacienda y la oficina Asesora de Planeación las que más personal por contrato tienen,

    Señor Alcalde: ¡coja ese toro por los cuernos!, el animal es bravo, pero usted tiene que demostrar su casta, sino puede con él de un paso al costado por el bien de Valledupar.