Por Juan Esteban Bustamante
Foto: Tomada de Internet
En las últimas horas nos enteramos de la medida represiva en contra de los dirigentes venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma. Sé que no fui el único colombiano, que sintió dolor en el corazón y se le aguo el ojo, por esta grave violación a los derechos humanos.
El pasado domingo, el país hermano vivió una jornada que quedó marcada en su historia, 11 personas asesinadas, decenas de heridos y cientos de detenidos, dejó la elección ilegítima y fraudulenta de la asamblea constituyente.
Pocos colombianos, pero cuesta creer que los haya, respaldaron a Maduro y vieron la constituyente como una salida oportuna a la crisis de Venezuela. Desde luego, quienes apoyaron desde Colombia este mecanismo no le dan ni un poco de legitimidad, y demuestran con ello que apoyan pactos y alianzas que promueven la ruptura democrática y la des-institucionalidad nacional, como lo fue el acuerdo de la Habana -Santos, Timochenko-.
Sin embargo, quienes apoyamos al bravo pueblo, oposición democrática y a sus valientes dirigentes, queremos y rogamos a Dios por Venezuela, nuestro apoyo es incondicional. Que sus fuerzas se recarguen y sigan en la calle, luchando por su libertad, sus derechos y un futuro esperanzador.
El dictador Nicolás Maduro está solo, y su gran acto de cobardía es tener las cárceles llenas de líderes y jóvenes del bravo pueblo, cree en vano el dictador venezolano que frenara su caída con ello, pues Venezuela logrará pronto su libertad, creemos en sus ciudadanos y la voluntad de sus militares que juraron defender el estado de derecho.
Como país vecino nuestra ayuda es fundamental, la tragedia que vive Venezuela es más grave y ha dejado más víctimas que una catástrofe natural, abramos canales humanitarios e impulsemos un programa solidario: Jóvenes con Venezuela, que sea una luz de esperanza en la distancia y un proyecto para sanear las necesidades básicas de nuestros hermanos.
En un próximo espacio abordaré en más detalle este proyecto, lo que me lleva a ejecutarlo son mis convicciones y la prioridad de atención que merece Venezuela.
Ya que por compromisos académicos no estaba al día con las columnas, después de abordar los temas correspondientes al activismo por Venezuela, les presentaré una idea llamada: 30 minutos para conversar, proponer y transformar, con estos espacios, los jóvenes del Centro Democrático podremos recorrer Colombia, dando a conocer las propuestas del partido para el cambio en el 2018.