Asesinan a habitante de calle en Valledupar. Jaime Guillermo Lara Daza, solía dormir en la esquina de la calle 21 con avenida Simón Bolívar, en el andén de un almacén de cascos para motocicletas.
Allí fue atacado a balas a las 8:30 de la noche del domingo, por sujetos que ahora son buscados por la Policía en Valledupar. Aunque fue llevado, casi de inmediato a la Clínica Santa Isabel, a pocos metros de allí, ya no tenía signos vitales.
En el lugar quedaron, colgadas de unas cuerdas, varias de sus prendas de vestir.
Según los vecinos del lugar y motociclistas, Lara Daza, natural de Valledupar, trabajaba como cotero (persona que carga bultos), en una de las empresas de la zona y en horas de la noche dormía en el andén.
Otras personas dijeron que Jaime Guillermo era tranquilo y se dedicaba a sus actividades en horas del día y, por la noche, se quedaba en lugar donde lo asesinaron.
Aunque la Policía no entregó mayores detalles del caso, ya está en curso una investigación para tratar de localizar a los responsables de este asesinato.
Hasta el lugar de los hechos llegaron miembros de la Policía de Valledupar, que realizaron los actos urgentes y las labores de vecindario y, posteriormente, miembros de criminalística realizaron la inspección a cadáver en el centro asistencial. Más tarde, el cuerpo fue traslado hasta el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, para la respectiva necropsia.
Los familiares de Jaime Guillermo Lara Daza llegaron hasta la Clínica Santa Isabel a conocer detalles de lo sucedido. Según trascendió, Lara Daza se había ido de la casa de sus padres hace un buen tiempo, aparentemente, por el consumo de sustancias alucinógenas, y ahora vivía en la calle.
Los vecinos del lugar y los motociclistas que frecuentan el almacén de cascos, lamentaron la muerte de Lara Daza, a quien veían con mucha frecuencia en el sector.
Se recuerda que, recientemente, dos mujeres, habitantes en condición de calle, fueron asesinadas en el lote donde anteriormente funcionada el Idema, detrás del Pabellón del Pescado, en Valledupar. Una tercera mujer se salvó de ser asesinada.
En esa ocasión, el aparente responsable de los crímenes fue un hombre en condición de calle.