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El adiós a un cadete en Valledupar

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Contrario a lo que siempre soñaron, que era ver descender de un avión a Andrés David Fuentes Yépez con el uniforme de la Policía y sonriente por su grado como subteniente, fue una dolorosa escena la que vivieron este domingo sus familiares y amigos.

El joven vallenato yacía en un féretro, cubierto por las banderas de Colombia y de la institución. Él se había convertido en una víctima más del atentado terrorista de la guerrilla del ELN a la Escuela General Santander, en Bogotá, a donde llegó a formarse hace un año y seis meses, procedente de Valledupar. En el hecho perdieron la vida 22 jóvenes.

Respaldado por sus padres, quienes residen en el barrio Villa Haydith (sur de la capital del Cesar), trabajó cada día por su anhelo. Andrés David logró una beca por su excelente desempeño deportivo. “Sus compañeros lo recuerdan especialmente por su liderazgo, alegría y carácter afable”, informó la Policía en un comunicado.

El cadete era considerado un deportista de alto rendimiento en la disciplina de esgrima, en las modalidades de espada y sable. Obtuvo medalla de oro por equipos y de plata en la competencia individual en los juegos interescuelas de 2018.

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“La pérdida de un hijo, sin duda, es un hecho triste, lamentable. Los acompañamos y los rodeamos, ésta seguirá siendo su familia”, dijo el Brigadier General Juan Libreros Morales, director de la Escuela General Santander, quien fue comandante de la Policía Cesar en el año 2014.

Su lucha

Fuentes Yépez cumplió 22 años el pasado 26 de enero, mientras permanecía internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Central de la Policía Nacional. Su estado siempre fue delicado debido al estallido de 80 kilogramos de pentolita, un explosivo que tiene una velocidad de detonación de unos 7.800 metros por segundo. Esta potencia es suficiente para formar una onda explosiva de más de un kilómetro.

Luego fue remitido al Hospital Simón Bolívar en Bogotá, donde finalmente se esfumó la vida el viernes 8 de febrero. En total fueron 23 días de lucha desde aquel 17 de enero cuando un carro bomba explotó al interior de la institución.

“En la actualidad no tenemos ningún cadete hospitalizado. Este lunes van a ingresar todos los cadetes y alfereses a la Escuela de Policía General Santander y se les va a realizar todo el acompañamiento y atención psicosocial y psicoemocional que requieren tantos ellos como el personal de planta”, precisó el Brigadier General Juan Libreros Morales.

942 cadetes y alféreces reanudarán las clases desde este lunes 11 de febrero.

Dato

La eucaristía se desarrolló a las 3:00 de la tarde en la Catedral Nuestra Señora del Rosario, ubicada en la carrera 7 con calle 15.

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