Un año sin el mural de Germán Piedrahita. Entre el 14 y el 20 de febrero de 2018, por disposición de la Secretaría General de la Alcaldía de Valledupar, la pared de la fachada del Concejo Municipal fue intervenida y borrado el mural del escultor Germán Piedrahita
Pero el escándalo por el brochazo al mural sólo se dio un mes después, el 9 de marzo, tras una denuncia de RPT Noticias en las redes sociales.
En ese momento, se formaron grupos de protestas, liderados por Aviva y los gestores culturales para exigir al alcalde Augusto Ramírez Uhía, restaurar el mural borrado con pintura blanca
Ya ha pasado un año desde aquel febrero cuando una decisión administrativa privó a Valledupar del mural Tierra de Dioses, con el argumento de que la pared frontal del Concejo Valledupar colapsaría si no se intervenía.
Las protestas
De nada sirvieron las febriles reclamaciones de poetas, escritores, arquitectos, gestores culturales, defensores del centro histórico, periodistas y comunidad en general.
Muchos gestores culturales callaron sus voces a raíz de que el alcalde Augusto Ramírez Uhía les autorizó hacer unas publicaciones literarias para la época del festival vallenato, que quedaron plasmadas en ejemplares que se repartieron gratuitamente a través de la Casa Municipal de Cultura.
La Fundación Aviva, liderada por Alba Luz Lúquez, solicitó la intervención del Ministerio de Cultura, que envió a Valledupar a expertos en el tema, pero nada pasó con eso.
No vamos a olvidar que existiò un artista Germàn Piedrahita, el pintò el Mural Valledupar Tierra de Dioses en la pared frontal del Concejo Municipal, en la Plaza Alfonso Lòpez. Este ìcono cultural fue borrado en Marzo 2018. Estamos conmemorando el insuceso para la historia. pic.twitter.com/GtrIfi1pIQ
— Alba Luz Luque (@AVIVAFOUNDATION) 19 de marzo de 2019
El secretario general de la alcaldía de Valledupar, José Juan Lechuga, dijo a RPT Noticias que el Ministerio de Cultura inspeccionó la pared intervenida y determinó que el mural no hacía parte del patrimonio histórico de la ciudad y que la pared no hacía parte de las edificaciones históricas del centro de Valledupar.
Lo cierto es que, tras los brochazos, no se ha cumplido la promesa del alcalde Augusto Ramírez Uhía de hacer réplicas del mural en colegios o en otros sitios de la ciudad y que, la pared, tras un año de intervención, sigue igual, con su pintura blanca, tapando un mural que se hizo en el año 1995.
Qué pasará?
También se quedó en promesa lo dicho por algunos expertos de que el mural se podía restaurar y para ello contaría con la participación de la familia de Piedrahita.
Otro argumento que se dijo en su momento es que la fachada de la alcaldía de Valledupar sería intervenida con la renovación de la plaza Alfonso López, pero ni las fachadas del palacio municipal ni del concejo, se tocarán con esa polémica obra.
Finalmente, ¿el mural de Piedrahita desaparecerá? o cuando se termine la renovación de la plaza, ¿se realizará la restauración?

