El instructor físico que entrenaba al diseñador vallenato Darío Valencia Peñalosa y quien incluso sostuvo con él una relación sentimental de ocho meses, optó por traicionarlo, robarle dinero y equipos electrónicos, y luego intentar asesinarlo.
Los hechos ocurrieron entre la noche del 15 y la madrugada del 16 de junio, al interior de la residencia del empresario ubicada en el barrio Los Ángeles de Valledupar.
Javier Eduardo Jiménez Forero, de 25 años, se confabuló con otro sujeto, tras conocer detalles de los negocios e ingresos financieros de Darío Valencia Peñalosa.
Reveló la Fiscalía 34 Local que el homicidio tentado quedó grabado en cámaras de seguridad de la vivienda, a pesar de que los dos sujetos golpearon los dispositivos con el propósito de borrar toda la evidencia.
De acuerdo al minuto a minuto ‘desnudado’ por la Fiscalía durante la audiencia de imputación de cargos, Javier Eduardo Jiménez Forero le escribió vía WhatsApp a Darío Valencia para decirle que estaba en las afueras de su casa, que había tenido un inconveniente con su mamá, que no tenía donde dormir. Además, le preguntó si podía quedarse con él.
Darío Valencia salió de una fiesta de grados en la que se encontraba y llegó hasta su residencia. Allí le dice a Javier Eduardo Jiménez Forero que salgan a dar una vuelta, pero éste no acepta porque refiere que tiene problemas estomacales.
Ambos ingresan a la casa y parquean el carro en el garaje. Luego suben al segundo piso, donde están las habitaciones. Tras unos minutos, el instructor físico baja al primer piso, en busca de agua en la cocina, y es acompañado por el diseñador. En ese momento, Javier Eduardo Jiménez Forero finge un dolor en la espalda para reducir a Darío Valencia e intentar asesinarlo con un cuchillo.
De inmediato se presenta un forcejeo, en el que Valencia Peñalosa lograr desarmar al joven.
La Fiscalía 34 Local asegura que en ese momento, el diseñador es advertido de que se quede quieto porque fue vendido a una banda delincuencial y en minutos ingresarían por todos los objetos de valor que hay en la casa.
Darío Valencia fue conducido hasta el garaje y arrinconado, mientras que el instructor abre el carro para manipular el control allí estaba y abrir el portón del garaje. En ese momento ingresa el secuaz, con una capucha, que se encarga de reducir al empresario.
Indicó la Fiscalía 34 Local que el instructor físico aprovechó para buscar un ipad, un portátil, dinero en efectivo y una correa con la que intentaron asfixilarlo. Minutos más tarde, cuando creían que el empresario no tenía signos vitales, salieron a bordo de la camioneta, que luego fue abandonada en el barrio La Nevada.
A Javier Eduardo Jiménez Forero le imputaron cargos por los delitos de homicidio agravado en grado de tentativa en concurso con hurto calificado agravado. El joven no aceptó los cargos imputados, pero el Juzgado Cuarto Penal Municipal con funciones de control de garantías ordenó su reclusión en un centro carcelario hasta tanto se resuelva su situación penal.