Javier David Anaya Pava fue capturado por el Gaula Cesar cuando realizaba el cobro de una extorsión.
Anaya Pava, de 30 años, se dedicaba a la extorsión bajo la modalidad presencial con llamadas extorsivas a un comerciante de Valledupar, manifestando pertenecer a un grupo delincuencial.
Según Anaya, el comerciante debía entregarle una cuota teniendo en cuenta que ellos habían regresado a la zona y les debían cancelar un impuesto de guerra el cual tenían que pagar aproximadamente $ 10.000.000; si este comerciante no accedía a sus pretensiones atentarían contra su vida y la de su familia.