Magaly Avendaño, no aguantó el llanto y sus lágrimas rodaron fáciles por sus mejillas cuando hablaba ante el alcalde Fredys Socarrás, los secretarios municipales y el comandante operativo de la Policía, en el colegio Joaquín Ochoa Maestre, del barrio Mareigua.

Magaly, contó que durante la Semana Santa fue víctima de los delincuentes, que le robaron sus elementos personales y dinero en efectivo, en la puerta de su casa, junto a otra familiar que vino de Aracataca, mientras esperaban un taxi, en Chiriquí, al sur de la ciudad.

Ella, se fue en llanto cuando se enteró que mientras esperaba su turno para denunciar el atraco de Semana Santa la llamaron de su casa a decirle que en la misma esquina habían atracado a otra persona.

Así como Magaly, muchas son las personas que a diario sufren el terror de ser víctima de un delincuente, quien pone ante sus ojos un arma de fuego o un cuchillo, amenazando con matar si no entregan las pertenencias. Ella aún recuerda con llanto ese terrible momento.

El comandante operativo de la Policía Cesar, coronel Jorge Urquijo, escuchó a la mujer y aseguró que se ordenó de inmediato una intervención puntual para atender esta denuncia.

Aseguró que tanto la Alcaldía como la Policía decidieron intervenir la zona durante un mes con una masiva presencia para atender las necesidades de seguridad de esa zona sur de la ciudad.

Lo curioso del caso es que mientras el alcalde, su gabinete y la Policía en pleno estaban en el colegio de Mareigua, atendiendo las necesidades de la población y conociendo las denuncias de los actos delincuenciales, a pocas cuadras de allí, los delincuentes hacían de la suyas, nuevamente, en el barrio Chiriquí.

Ojalá que el llanto público de Magaly Avendaño sirva de ‘tábano’ para que la policía garantice una mayor seguridad para la ciudadanía.

Los comentarios están cerrados.