Sáb. Jun 6th, 2026

    Por: Wendy Peralta

    Con lágrimas en sus rostros salieron del Palacio de Justicia de Valledupar los familiares del ebanista Aristóteles Batista Barrios, de 59 años, quien fue arrollado la mañana de este lunes por el docente de la Universidad Popular del Cesar, Carlos Enrique Guerra Surmay, cuando conducía presuntamente en estado de embriaguez.

    La razón del inconformismo radica en que le fue otorgada la detención domiciliaria al profesor de inglés, cuando según el informe que leyó la Fiscalía, presentaba tercer grado de alcoholemia.

    Aristóteles Batista Barrios se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Erasmo de Valledupar, debido a los traumas que padeció al ser impactado de frente por el automotor que era conducido por el docente.

    El accidente ocurrió en la carrera 16 con calle 24 del barrio Doce de Octubre, cuando el ebanista caminaba en sentido sur –norte por un andén y el vehículo que circulaba en sentido norte- sur, se subió a la vía peatonal y lo arrolló.

    La Fiscalía Séptima Local le imputó cargos a Carlos Enrique Guerra Surmay por el delito de homicidio en grado de tentativa a título de dolo eventual y pese al material probatorio que presentó el ente acusador, el docente no aceptó los cargos.

    Entre tanto, el Juzgado Tercero Penal Municipal de Valledupar lo cobijó con medida de detención domiciliaria, al considerar que era  procedente, toda vez que el docente tiene dos hijos menores de edad por quienes debe responder. En este sentido, tendrá permiso para asistir a su lugar de trabajo a dictar las clases, en horarios establecidos.

    La familia de Aristóteles Batista pide que no quede impune este hecho.