Mié. Abr 22nd, 2026

    Por José Luis Bustos Reales

    Como para ir aclarando  palabras incomprendidas, comencemos por decir que una cosa es la percepción y otra muy distinta la estadística. No pueden pretender meternos los dedos en la boca jugando con los dos términos.

    Una percepción es la idea que se forja la persona con respecto a otra, a un objeto o una situación. Y sí, es cierto que una persona puede andar cargada de joyas solitaria en la zona más peligrosa de la ciudad y sentir que está seguro, o por el contrario tener 20 escoltas y carro blindado y sentirse inseguro; la percepción es el primer conocimiento de una cosa por medio de las impresiones que comunican los sentidos, es decir, que nos formamos una idea a partir de lo que vemos, escuchamos, palpamos; muy distinto de salir a hablar de porcentajes y comparar cifras de otras administraciones, para no explicar lo inexplicable. Eso no es serio…

    ¿De dónde sale nuestra percepción de inseguridad? Lamento tener que reiterarle al alcalde y sus amigos que quienes escribimos lo que hacemos es recolectar el sentir de una comunidad cuando acertamos en  sus impresiones, o sencillamente elaborar una columna anodina si nadie se siente representado por ella.

    El alcalde es muy aficionado a las redes –también yo-  por lo tanto debe estar más que enterado de lo que los habitantes de la ciudad tienen como percepción: Uno no puede hacerse la ilusión de que la opinión la genera desde sus escritos: Dar en el clavo es el arte de recoger lo que la gente piensa y plasmarlo. Hablé un poco del tema de seguridad hace 15 días en esta columna y al día siguiente registraba más de 6 mil visitas: ¿Es porque me volví una celebridad?

    No, no es así.

    Es porque en lo que dije  se sintió reflejado un importante número de personas.

    Esta semana comenzó con un acto de sicariato contra un comerciante, cuatro disparos recibió y aún está en pronóstico reservado; en asalto a mano armada otra persona recibe un disparo; se está poniendo de moda el hurto de vehículos; la Escopolamina que no se veía por aquí ya hizo su debut; una lujosa peluquería es asaltada y 9 personas resultaron víctimas  del atraco, una de ellas, la doctora Nancy Flórez, ya había sido asaltada en la puerta de su casa: Dos veces víctima en una semana…

    Los victimarios del comerciante huyen en un taxi, y los allegados al alcalde celebran que se dio de baja a uno de ellos, yo pregunto: ¿Cómo es que balean una persona en el centro de la ciudad, huyen en taxi, alcanzan a llegar al terminal de transporte –qué dista unas 40  cuadras- toman la vía al barrio Panamá y logran llegar hasta la margen derecha del río? Yo no veo nada que celebrar ahí: Hay que decir que gracias al caos vehicular que esta administración nos regala, el hombre  no tuvo mayor margen de movimiento, y que la delincuencia está tan cómoda en la ciudad que se da el lujo de actuar a plena luz del día…

    La noche del viernes, mimetizados en una caravana de motos que nadie controló, asaltan y dan muerte a un universitario en el norte de la ciudad, esa caravana pasó por la avenida de Los Cortijos asaltaron a varios ciudadanos y de paso disparaban al aire, mientras tanto el alcalde se tomaba fotos jugando al policía en el barrio Dangond, muy escoltado por los policías que hacen falta en las calles…

    Y no voy a caer en el reduccionismo de atribuir todo esto a una sola causa, mi amigo el inteligente abogado Luis Carlos Ramírez hizo un brillante análisis  de la multi factoreidad del delito, pero todo esto tiene un factor común y voy a dejar claro lo que pienso: En casi todos los casos, hay motos involucradas, y de eso responsabilizo exclusivamente al alcalde por sus señales equivocadas.  La administración anterior cometió muchos errores, pero estimular el tráfico de motos no fue uno de ellos. Este alcalde, repito, en campaña dejó ver su intención de desmontar el decreto que regulaba ese tráfico, y luego hizo su muy fotografiado paseo con cientos de motociclistas…  ¿Cuál fue la percepción de estos señores, que ya estaban metidos en cintura?

    Que había Vía Libre y se reactivó el moto taxismo, se disparó el delito motorizado y ahora estamos secuestrados en nuestras propias casas, sin contar los multiplicados índices de accidentalidad de los que las clínicas de fracturas nos dan cuenta porque la administración lo esconde y es que la mayor incidencia son lesiones de  fémur, tibia y peroné, ¿Vehículos?  Motos (ver tablas)

    También aumentó el número de niños en estos accidentes.

    A los amigos del alcalde les molestan mucho mis opiniones y se han dedicado a insultarme por las redes…  Pierden su tiempo porque no contesto insultos y no tengo pensado callarme. Cuando el alcalde deje de tomarse fotos y aterrice en la realidad de la ciudad, escribiré sobre eso. Muy bueno que haya salido el ejército, ahí están las fotos… Y también el universitario asesinado.

    El alcalde dijo que tendría cero tolerancia con la delincuencia, pero hasta ahora lo que ha demostrado es cero tolerancia a la crítica. Creo que está muy mal rodeado si nadie se atreve a señalar sus equívocos. Me gustaría verlo otra vez gritar un fuerte “¡Olvídate que en Valledupar no mandas tú, mando yo!”  Pero si no es mucho pedir, quisiera que esta vez se lo grite a la delincuencia y no a un humilde conductor de bus.

    @jlrealesESTADISTICAS ACCIDENTES