Por Ubaldo Anaya Flórez
Tanto que se precian los vallenatos de decir que quieren el río Guatapurí y es mero acto de hipocresía.
Por todos los medios aseguran que quieren al río Guatapurí, que están orgullosos de esta corriente de agua y que es triste verlo como se llevan sus aguas a través de las derivaciones.
Pero nada de eso es cierto. Es pura hipocresía.
Es tanta la hipocresía con el río que mientras a boca llenan dicen que lo quieren, lo aman y lo defienden, cada domingo llenan sus aguas de basuras.
Ya es reiterativo que vayan al río y hagan sancochos, pero dejan la basura tirada sin importar que el río se llene de ella.
Es inconcebible que esos que dicen amar al río Guatapurí, los domingos van con sus hijos de brazo y dejan la mierda tirada en su orillas, envuelta en pañales desechables.
¡Que tristeza! Es muy triste ver tanta basura en las dos orillas del río, pero no sabemos cuánta se va aguas abajo, contaminando la corriente.
Es triste saber que se han realizado todas las campañas posibles y todavía los vallenatos siguen ensuciando el río.
¿Qué cuesta llevar una bolsa y depositar allí toda la basura que se genera durante la visita al río? Nada. Bueno casi nada, sólo 300 pesos.
Qué bueno que el alcalde haya expedido un decreto para regular el uso del río, pero hasta ahora de nada ha servido porque aún no se han tomado las medidas y ya han pasado 14 días desde su expedición.
A pesar de toda la porquería que le tiran, el río sigue ahí, brindando sus aguas para el disfrute de todos, llevando su sonido característico al rozar con las piedras.
Y mientras tanto, los vallenatos llenándolo de basuras cada domingo. Y lo peor, enseñando a los niños a no respetarlo.
No digas que quieres al Guatapurí pero lo llenas de basuras.
No seas hipócrita con el río