Por Alber Castilla Romero
Pienso que…
El mes de julio de 2015 quedó para la historia en el corregimiento de Guacochito ubicado al nororiente de Valledupar y no era para menos, Julia del Carmen Romero y José Farelo decidieron ir hasta el altar y darse el sí, muy a pesar de llevar por lo menos setenta años viviendo juntos, de cuya unión descendieron 10 hijos más de 40 nietos y por lo menos 20 bisnietos, esa felicidad se vio interrumpida el 15 de agosto de 2016 con la partida del hombre que setenta años después llevó a la madre sus hijos al altar convirtiéndose en ejemplo para las nuevas generaciones de esta comunidad negroide del departamento del Cesar.
A Julia del Carmen le tocó aceptar los designios de la vida y la prueba que Dios había puesto, superar la partida de José Farelo quien a sus 88 años partió de este mundo para establecerse en el cielo donde le pediría a Dios le apartara un lugar a su amada esposa para el día que él decidiera reunirlos nuevamente, poniendo de manifiesto que cuando el amor esta cimentado sobre bases sólidas ni la muerte puede separar lo que Dios une.
La tarde del jueves 17 de noviembre de 2016 exactamente tres meses y un día después de la sensible partida de José Farelo, en Guacochito Julia del Carmen Romero emprendió la ruta para ir a reencontrarse con su eterno amor en el cielo donde Dios les tiene destinado un sitio para que sigan en la tarea de brindarse ese cariño que cultivaron desde jóvenes, del que brotaron frutos, y del que seguirán disfrutando en lo alto del reino del padre omnipotente, esta vez no se brindaran amor en la tierra de los vivos sino por siempre en la eternidad al lado del padre celestial.