Unas mandarinas con ‘mala cara’ y unos panes al límite del vencimiento, denunciados a través de Cacica Noticias, prendieron las alarmas y arreciaron las críticas en contra del programa de Alimentación Escolar de Valledupar.
Los primeros líos de este programa, que le vale al municipio de Valledupar 12 mil millones de pesos, se registraron la mañana del lunes en la Institución Educativa Milciades Cantillo, en el sur de Valledupar.
La denuncia fue tan contundente que precipitó la presencia en el colegio del alcalde Augusto Ramírez Uhía, su secretario de educación, Luis Carlos Matute; el contralor municipal, Omar Contreras Socarrás; el personero municipal, Alfonso Campo Martínez y el operador del contrato.
Aunque el alcalde Ramírez Uhía quiso bajarle el perfil a la situación diciendo que “en palabras de la rectora (del Milciades Cantillo), fue una novedad”, lo cierto es que esa “novedad” es casi la constante en los programas de alimentación escolar, lo que genera las reiteradas quejas de los estudiantes y los padres de familia.
El contralor municipal, Omar Contreras Socarrás, aseguró que “el acompañamiento de la Contraloría será permanente. Nosotros, por nuestra parte iniciaremos nuestras actuaciones sin duda alguna” para investigar lo sucedido.
Entre tanto, el personero municipal, Alfonso Campo Martínez, indicó que “lo que buscamos con estas visitas es que no se presenten este tipo de errores”. Frente al tema de las denuncias de las fallas agregó que “son temas públicos muy delicados; temas advertidos, que no admiten errores. Vamos a acompañar estos compromisos del operador para que se protejan los derechos de nuestros niños y no corramos el riesgo de una intoxicación por un mal procedimiento”.
Por su parte, el alcalde Augusto Ramírez dijo que “hoy con mucha vehemencia, con contundencia, exigimos un cumplimiento riguroso a lo contratado por parte del operador” y agregó el mandatario municipal que “en palabras de la rectora de que antes de repartir los alimentos se dieron cuentas de unas mandarinas que llegaron de manera irregular y que ningún alumno consumió eso”.
Como siempre se hace, cuando se presentan ante los medios de comunicación y la comunidad, el operador del contrato de alimentación escolar mostró unos platos con la comida que contiene el menú contratado; sin embrago, los padres de familia denuncian frecuentemente que los mostrado a los medios no es lo mismo que lo que les entregan a los niños en los colegios.
La alcaldía de Valledupar contrató el 23 de febrero con el consorcio PAE Valledupar la suma de 12 mil 167 millones 329 864 pesos para entregar durante 122 días 50.444 raciones diarias a los estudiantes.
Según el alcalde, están priorizados los estudiantes de zonas rurales y urbanas de estratos uno y dos y los alumnos de la jornada única.
Valledupar tiene una población escolar de 78 mil estudiantes.