Mar. May 5th, 2026

    Por: Alber José Castilla Romero

    El año anterior, durante una visita a la sierra nevada de Santa Marta en territorios del Cesar, recogimos algunas impresiones de los hermanos indígenas que habitan estas montañas y pudimos verificar que el medio ambiente participa en una agitada carrera que lo conduce a la destrucción del mundo, fueron días de arduo trabajo y el testimonio de nuestros hermanos mayores, deja enseñanzas que aplicadas podríamos entrar a contribuir con la conservación y la protección de nuestras fuentes de vida natural.

    En el trasegar del tiempo nos hemos hecho algunas preguntas basadas en las respuestas de quienes habitan la madre tierra, por ejemplo. ¿Cuáles han sido los resultados de las investigaciones que se han realizado para la conservación de nuestra naturaleza? ¿De qué manera se están utilizando las fuentes renovables como el sol, el agua, o el viento teniendo en cuenta que estas son muchísimo mejor, porque no contaminan? Y así como estos un sin número de interrogantes que por mucha respuesta bonita, no dejan una tranquilidad con respecto al mal uso que los humanos le damos a nuestra fuente natural de vida, o medio ambiente.

    Los seres humanos hoy somos la especie con mayor índice de depredación, no respetamos los árboles, muchísimo menos los animales que, aunque muchos no entiendan son una base fundamental para la vida humana, hoy talamos y asesinamos sin pensar en el futuro, no imaginando cómo será la vida futura sin árboles o animales. Los procesos de reciclajes no son iniciativas motivadas por la protección del medio ambiente, sino un negocio que debe dejar dividendos altísimos de lo contario a muchos les interesa un comino reciclar colmo se dice coloquialmente.

    El hombre, ese hombre de antes abnegado, trabajador, dedicado al campo ya desapareció, hoy tenemos un hombre que sufre de una inmensa flojera mental, hoy no se va al campo con machete en mano a poner a producir la tierra sino que por el contario hacemos uso de veneno o lo peor incendiamos para que la cosecha salga rápido sin tener en cuenta las graves consecuencias de nuestros actos criminales, el tumba y pudre es una de las mejores soluciones para la producción de nuestros campos sin embargo esa flojera de la que hablamos está metida en las entrañas de muchos campesinos que inmisericordemente atacan nuestro medio ambiente.

    Hace muchos años escuchamos la frase. “El recalentamiento global es una realidad” pero ¿quién hace caso de esto?, si podemos referenciar la eco finca rio de Janeiro ubicada a quince minutos al nororiente Valledupar la cual fue considerada por científicos de la universidad nacional como la joya de la corona de biodiversidad, y demoraron más en declararla como patrimonio que sus vecinos en someterla a la destrucción casi que total, donde el único palmar de copernicia tectorum de la costa caribe que está en esta eco finca fue prácticamente destruido por cazadores y enemigos del medio ambiente en menos de tres años.

     “Hoy el medio ambiente parece que es una realidad, porque antes teníamos el ambiente entero” precisa el líder indígena wiwa Pedro Manuel Loperena al referirse al mal trato que se le viene dando a la sierra nevada del Cesar con las licencias que otorgan las corporaciones autónomas del Cesar la Guajira y el Magdalena, Loperena critica enfáticamente la construcción de la represa del rio ranchería, y la deja como un ejemplo de la mala planeación de estas construcciones que según él no es ningún desarrollo sino que llevan a los pueblos indígenas al exterminio, con esto sienta su precedente con un NO rotundo a la construcción del embalse multipropósito los besotes el cual mucho se ha cacareado por parte de la dirigencia política del departamento del cesar.

    Hoy cuando celebramos casi que a empujones el día mundial del medio ambiente sólo queda reflexionar en cuanto a cuál debería ser el trato con la madre naturaleza, mirando al medio ambiente como un objetivo de desarrollo sostenible, conectándonos de manera sensata con la naturaleza para despejar el interrogante ¿Y si tuviéramos el ambiente entero?