La llegada de Yerry Mina al Barcelona de España. El desembarco de Yerry Mina al Barcelona es de lo más histórico en el fútbol colombiano. Tan grande como la llegada de James o Rincón al Real Madrid o, incluso, como aquél gol del Tino Asprilla al Milan para cortarle un invicto de 58 partidos sin perder.
Por: Arnol Murillo Rincón
Minuto 82. Colombia pierde 1-2 ante Uruguay y peligra la clasificación a Rusia. No están ni James ni Falcao. Todo parece oscuro. Yerry Mina, toma el balón, asiste a Cuadrado y corre hacia el área de un Metropolitano hecho un potrero por la lluvia. Allí están Berrío y Bacca, pero es el nuevo jugador del Barcelona de España quien da un salto colosal y con su cabezazo supera al arquero para establecer el empate definitivo.
Ya para entonces, toda Colombia sabía quién era Yerry Mina. Su paso, especialmente por Santa Fe, le había dado una referencia grata al país.
Sus dotes habían seducido a José Pékerman. El seleccionador lleva al zaguero a la Copa América de Estados Unidos en 2016 y lo hace debutar en la selección absoluta durante la primera fase de esa competencia ante Costa Rica.
[OFICIAL] Descubre todos los detalles del fichaje de Yerry Mina, nuevo jugador del @FCBarcelona_es
? https://t.co/srAaOmbJOZ
?? #BeBarça— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) 11 de enero de 2018
El experimento no da resultado. Colombia, con un equipo plagado de suplentes (Róbinson Zapata; Stefan Medina, Felipe Aguilar, Mina, Fabra; Sebastián Pérez, Celis, Sánchez, Dayro Moreno; Marlos Moreno y Roger Martínez) cae ante los Ticos, pero es Yerry el único que se salva aquella noche.
Durante todo este tiempo, Mina ha vivido en constante evolución. Su paso por el Palmeiras de Brasil fue clave. Ir a una liga con delanteros rápidos y de baja estatura le potenciaron, acaso, su único punto a mejorar: la velocidad.
Durante meses, Robert Fernández, Secretario Técnico del Barcelona, lo siguió tanto en América como en Europa. Sus informes coincidieron y corroboraron las virtudes que los entrenadores de Mina destacaron desde siempre.
De acuerdo con el País de España, “los informes que posee el Barcelona sobre el central colombiano son extensos. Se valora su salida de balón, su fortaleza y su rapidez. Mide 1,95 metros y es un especialista en el juego aéreo y comete pocas faltas”.
Mina supera por un centímetro a Piqué y se convierte en el jugador más alto del Barcelona. No es un dato menor: el cuadro Culé no posee en sus líneas jugadores de gran estatura y es esta, precisamente, una de las grandes virtudes del colombiano, tanto en su propia área como en la rival.
De hecho, ha marcado 16 goles en 119 partidos como profesional, cifras que no son usuales para un defensa central; mucho menos usuales son sus registros goleadores con la tricolor, pues en apenas nueve presentaciones ha marcado tres veces.
Por todos estos motivos llega al Barcelona. Parte como el cuarto central en orden de importancia, pero depende exclusivamente de él ser protagonista.
La tarea no es fácil, dado que el español Piqué, el francés Umtiti y el belga Vermaelen intentan no salir del equipo principal porque además sus selecciones juegan el Mundial y necesitan llegar vigentes a Rusia.
No obstante, solo con estar en un equipo top, competir en la élite y tener de compañeros a Messi, Suárez e Iniesta, le permiten a Mina seguir creciendo de manera exponencial y aprender a convivir con el éxito inmediato, la disciplina, el dinero y la fama.
Hoy gana el fútbol colombiano, gana José Pekérman y un joven que intentará seguir dando saltos para dejar en alto a su país, así como aquél cabezazo colosal que no borra de su mente.
Foto: FC Barcelona @FCBarcelona_es