Dom. Abr 26th, 2026

    La angustia de no poder darle cristiana sepultura al pequeño de 9 años, Martín Camilo Martínez Ávila, terminó este lunes para su familia.

    En medio de voces de rechazo a la violencia contra los niños, fue sepultado en La Jagua de Ibirico, Cesar, este dos de marzo, fecha en que se cumplieron seis meses exactos del hallazgo de los restos en zona rural del municipio, a varios metros del puente ‘Sal si puedes’.

    Martín Camilo Martínez fue asesinado el 20 de agosto del 2014 mediante asfixia por el mototaxista Anuar Fabián Suárez Madeira, de 21 años, cuando le haría una carrera desde la casa de un tío a la de sus padres, minutos después de haber salido de clases. El mototaxista desvió el trayecto y lo llevó a una zona boscosa donde ocurrió el crimen.

    La ausencia del menor es un duelo que jamás superará su madre. Días después de ser hallados los restos del niño, Dariluz Ávila, le sirvió la comida a su hijo porque aún no asimilaba que estaba muerto.

    El mototaxista adujo el crimen a un impulso y aunque le pidió perdón a la madre del pequeño a través de los medios de comunicación, ni familia ni la comunidad de La Jagua de Ibirico no las ha aceptado.

    Por el crimen del menor también fueron detenidos Óscar Bermúdez y Jader De Jesús, quienes fueron contactados por el asesino para que cobraran a la familia de Martín Martínez una suma de dinero correspondiente a los $20 millones que él les exigía para supuestamente entregarles vivo al menor. Ambos aceptaron los cargos y purgarán una pena cercana a los 10 años de cárcel por el delito de tentativa de extorsión.