La dirigencia política del Cesar y la región se hicieron presentes en los actos protocolarios y el sepelio de Aníbal Martínez Zuleta. Desde las primeras horas de la mañana del domingo el auditorio fue colmado por amigos y copartidarios de las ideas políticas del destacado dirigente.
Algunos de los reconocidos personajes de la vida nacional llegaron a Valledupar para rendir tributo a la memoria del hijo de la lavandera del Cañahuate que se convirtió con mucho esfuerzo, en un reconocido Abogado egresado de la Universidad Nacional de Colombia.
Todos coincidieron en exaltar a Aníbal Martínez como un hombre de talla nacional, quien fue defensor de las doctrinas liberales en el Cesar y quien junto a otros dirigentes de la región, formó líderes de reconocido prestigio.
Entre los cargos públicos que ocupo Aníbal Martínez fue Juez en Cundinamarca, Juez del Circuito y Juez Superior de Bogotá, Magistrado y miembro de la Comisión Nacional de Instrucción Criminal. Fue elegido en dos periodos consecutivos como Contralor General de la República, en 1975 y 1982, lo que le dio amplio reconocimiento nacional.
Abarrotada así estuvo la iglesia La Concepción en la homilía de despedida del “Negro Grande del Cañahuate” sus contertulios en temas de civismo, de política y de progreso, así como sus oyentes del programa que dirigió a través de la emisora Cañahuate “Diálogos del País Vallenato” en los que compartió escenario con Alfonso Araujo Cotes.
Pocos olvidan que entre 1990 y 1992, Aníbal Martínez promovió la construcción de obras de alto impacto e hizo visible a Valledupar ante Colombia y el Mundo bajo el eslogan ‘Ciudad sorpresa Caribe’, logrando que numerosos inversionistas llegaran a la región.
El legado del ejercicio político de Aníbal Martínez no morirá, su gestión administrativa permitió el desarrollo económico, político y social de Valledupar y con esto se ganó la admiración y aprecio del pueblo vallenato.