La crisis carcelaria que se vive en Valledupar prácticamente no tiene salida y la ciudad está casi que condenada a convivir con una bomba de tiempo social que puede volver a explotar en cualquier momento, tal como ya sucedió hace pocos días en la Cárcel Judicial.

Tras la publicación del ranking de las diez cárceles más hacinadas de Colombia y en cuyo listado la Cárcel Judicial ocupa el cuarta lugar con el 273 por ciento de hacinamiento al albergar 954 presos cuando su capacidad máxima es de 254 internos, la problemática se agudiza, pero no se observan salidas en el horizonte cercano, a pesar de los debates realizados en el Concejo y la Asamblea, las promesas de los gobernantes y los congresistas del Cesar durante los últimos diez años y los anuncios de los ministros de turno de acabar con la cárcel del barrio Jorge Dangond y trasladarla a otro sitio de la ciudad.

El actual director de la Cárcel Judicial de Valledupar, capitán del Inpec, Luis Perdomo, dijo a RPT Noticias que el hacinamiento se mantiene y que ellos destacan el apoyo que han recibido permanentemente de la Defensoría del Pueblo.

El concejal Jaime Andrés González Mejía, recordó las muchas veces que se ha debatido sobre este problema y lo poco que se ha concretado para encontrar una salida definitiva.

El defensor nacional del pueblo, Jorge Armando Otálora dijo el lunes que la situación carcelaria del país es crítica y por ello llamó la atención del gobierno nacional para encontrarle una salida real a la problemática de vulneración de todos los derechos fundamentales de los internos.

En Valledupar ni los internos con sus acciones legales, ni la Defensoría Regional del Pueblo y mucho menos la Personería Municipal, con sus actuaciones, han logrado poner fin al grave problema social que representa la Cárcel Judicial, complicado por toda la afectación que genera no sólo a los internos y sus familias sino a los moradores del barrio Jorge Dangond, cuyas generaciones han visto por años el reclusorio como su vecino principal.