El exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, fue condenado por una corte de Washington D.C. a 16 años y medio de prisión por el delito de narcotráfico. El fallo se conoció este viernes en una corte del Distrito de Columbia y fue anunciado por el juez Reggie Walton. Así termina un proceso iniciado hace casi ocho años con su extradición a territorio estadounidense.
Desde que llegó en mayo de 2008 a una pequeña celda de 2×2 metros en el país norteamericano, el excomandante del bloque Norte de las Autodefensas no se ha mostrado incómodo. Sus abogados hicieron ingentes esfuerzos para que Jorge 40 intentara llegar a un arreglo con el gobierno estadounidense y su condena fuera más corta.
Sin embargo, él nunca quiso llegar a un acuerdo con los fiscales de ese país. Debía reconocer actividades de narcotráfico, contar quiénes fueron sus socios y cuáles eran las rutas utilizadas, entre otros temas, pero nunca se doblegó.
Aun así este viernes reconoció que aunque no es un narcotraficante, si se benefició de esta actividad para financiar las AUC.
El exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, fue condenado por una corte de Washington D.C. a 16 años y medio de prisión por el delito de narcotráfico. Es decir el juez declaró que debe pagar 198 meses, a los que se le resta 110 que ya cumplió y 29 que le quitaron por buena conducta.
El fallo se conoció este viernes en una corte del Distrito de Columbia y fue anunciado por el juez Reggie Walton. Así termina un proceso iniciado hace casi ocho años con su extradición a territorio estadounidense.
Desde que llegó en mayo de 2008 a una pequeña celda de 2×2 metros en el país norteamericano, el excomandante del bloque Norte de las Autodefensas no se ha mostrado incómodo. Sus abogados hicieron ingentes esfuerzos para que intentara llegar a un arreglo con el gobierno estadounidense y su condena fuera más corta.
Sin embargo, él nunca quiso llegar a un acuerdo con los fiscales de ese país. Debía reconocer actividades de narcotráfico, contar quiénes fueron sus socios y cuáles eran las rutas utilizadas, entre otros temas, pero nunca se doblegó.
Siempre, como lo hizo este viernes ante el estrado, reconoció solo que se benefició por el denominado impuesto al gramaje de los cultivadores de hoja de coca, pero no participó en actividades del narcotráfico.
«Comparezco este viernes ante ustedes como un prisionero político y como un hombre inocente», dijo Tovar Pupo, exlíder del bloque norte de las AUC, acusado de ser el responsable del envío a EE. UU. de una «extraordinaria» cantidad de cocaína entre 2002 y 2006.
En el transcurso de estos achos años de prisión, Tovar Pupo alcanzó a firmar un preacuerdo con la Fiscalía que no llegó a un buen final. Por eso se creía que el juez de la cusa le daría los 30 o a lo sumo 25 años de prisión por no haber reconocido sus actividades criminales asociadas con narcotraficantes.
«Si yo hubiera querido ser narcotraficante, no dude de que no habría tomado el rifle para luchar por la libertad», defendió ante el juez ‘Jorge 40’, quien portaba un vestido de presidiario de una sola pieza de color anaranjado.
«Porque los narcotraficantes se guían por su bolsillo, no tienen patria. No les importa si cae el sistema democrático colombiano. Todo lo que les importa es que, cuando más caos y más anarquía, más fiesta», añadió el exjefe ‘para’, que durante la mayor parte de la vista se mantuvo sentado en una mesa junto a su equipo de abogados.
Al final salió bien librado. Fue condenado a 16 años, pero le descuentan los ocho que ya lleva en una celda de 2×2 metros. El tribunal le otorgó un descuento más lo que puede poner en la calle a ‘Jorge 40’ en cinco años.
Quienes conocen a Tovar Pupo aseguran que su arrogancia no tiene límites. Por esa misma razón, el pasado mes de agosto la Corte Suprema de Justicia confirmó la exclusión de Jorge 40 del proceso de Ley de Justicia y Paz. En la decisión se indicó que el exjefe de las AUC faltó al deber de contribuir a reparar a las víctimas, que es uno de los requisitos para permanecer en la justicia transicional.
Es uno de los pocos exjefes ‘paras’ que no ha colaborado con la justicia en Colombia para esclarecer hechos ni pedir perdón por sus actos. Es por eso que cuando recobre su libertad en Estados Unidos deberá regresar al país a responder por sus crímenes, que son muchos.
Dentro de su historial aparecen más de 20.855 hechos en los que participó como paramilitar y 25.853 víctimas de su línea de mando, pues ‘Jorge 40’ tenía a su cargo 20 frentes. Por dar un ejemplo, sólo en la masacre de El Salado, la Fiscalía tiene registradas 3.500 víctimas.
De todas las acusaciones, sólo aceptó la responsabilidad en 99 hechos. “Su renuencia a cumplir los compromisos que tiene con la justicia colombiana lleva a la Fiscalía a tomar la decisión de excluirlo y que pague en la justicia ordinaria”, concluyó en su momento el ente investigador cuando elevó la solicitud de exclusión para el exjefe paramilitar.
Jorge 40, el mismo todopoderoso de la Costa, al que alcaldes, gobernadores, concejales y diputados, así como empresarios, le rendían tributo, seguirá por cerca de cinco años en una pequeña celda con poco sol a la semana. En ese pequeño espacio seguirá guardando sus muchos secretos, los mismos con los que no contribuyó a hacer justicia y a esclarecer la verdad en Colombia.
Tomado de Semana.com