Por Luis Rodríguez Tamayo
El esfuerzo de las multinacionales por innovar en muchas ocasiones no arroja los resultados esperados. El golpe sufrido por la coreana Samsung por los problemas en la batería de los teléfonos Galaxy Note 7 ha sido fuerte. La compañía en todo el mundo sigue con su campaña para recoger los teléfonos para reemplazarlos o hacer el reembolso en dinero.
Uno de los retos que afrontan los desarrolladores de smartphone es el tiempo de duración de la batería. Para el caso del teléfono iPhone es la principal queja de sus usuarios, pues para contar con estos equipos es absolutamente necesario tener a la mano un buen cargador.
Para el caso del Galaxy Note 7 hubo problemas en el proceso de fabricación de las baterías, las cuales son de ión de litio. Estas utilizan iones positivos-el cátodo- y otros con iones negativos, el ánodo.
Los expertos coinciden en que estas dos capas o conductores no deben estar en contacto. Además la reacción química que permite que las baterías funcionen también crea calor, por eso una sobrecarga del artefacto o una carga demasiado rápida puede provocar fuego.
Esta situación es bastante compleja, pues no se trata del mal funcionamiento de una aplicación, que el micrófono o auricular no opere correctamente. Es muy riesgoso tener un equipo cuya batería explote, lo cual puede ocasionar serios daños a quien lo use.
Ahora, si el caso de las baterías de los Galaxy Note 7 es grave y afectará los resultados de la compañía a cierre de 2016, en Estados Unidos recogerán 2,8 millones de lavadoras Samsung por ser peligrosas para los usuarios.
De acuerdo con más de 733 reportes de clientes, al momento del proceso de centrifugado el tambor de la lavadora vibra demasiado, lo cual puede desprender la tapa del chasis y ocasionar graves lesiones. De las reclamaciones presentadas, hay 9 casos en donde ya se reportan lesiones al desprenderse la tapa de la lavadora.
Ante esta situación, la multinacional ha ofrecido dos opciones a las personas que han adquirido las lavadoras denominadas de carga mayor. La primera es reforzar la tapa superior de la lavadora y la segunda es un descuento para adquirir una nueva, incluyendo el retiro de la antigua. Para el caso de las lavadoras adquiridas en los últimos 30 días se podrá optar por el reembolso del costo de la misma.
El reto de Samsung es muy grande, pues no solo se trata de sacar al mercado nuevos productos que sean revolucionarios y que nuevamente disparen sus ventas, sino ofrecer confianza a los consumidores.
Como se dice en el argot popular, la carrera trae cansancio y Samsung debe apostarle a productos confiables, atractivos y sobretodo seguros.
@luchovoltio