Sáb. May 2nd, 2026

    Por Alber Castilla Romero

    Desde ese infortunado tiro penal que el palo se antojó de atajarle a Jairo el tigre Castillo el 17 de diciembre de 2011 y que dejaría no sólo a Patriotas en la “A” sino al histórico América de Cali en la segunda división del futbol colombiano, los hinchas de este glorioso equipo llevaron a cuestas un sufrimiento durante 4 años, 59 meses, 258 semanas, 1807 días y 229 partidos, que terminaron la tarde de este domingo 27 de noviembre de 2016 cuando en el estadio Pascual Guerrero de la ciudad de Cali la “mechita” logró sacudirse de un duro rival como Deportes Quindío y le dio nuevamente la satisfacción a esos files seguidores de retornar al futbol de la “A” donde ahora tiene la misión de enfrentarse de nuevo con equipos de primera línea y sostenerse en esta categoría, además de volver a figurar en las primera posiciones no sólo en el futbol colombiano sino también en los torneos internacionales.

    Desde tempranas horas los hinchas rojos merodearon los alrededores del estadio Olímpico Pascual Guerrero, esperando que sus puertas se abrieran para gritar de emoción el apoyo que hoy más que nunca los escarlatas necesitaban, pues no sería fácil, aunque fuera en casa, ganarle a los cuyabros que también tenían sed y muchas ganas de volver a la “A”. Cuándo el reloj marcaba la una de la tarde ya muchísimos hinchas hacían parte de las tribunas que disfrutarían de este gran encuentro el cual mantuvo en vilo a una hinchada que terminó sin uñas por el desespero de ver de nuevo a su equipo junto los grandes de rentado nacional.

    Cuando finalizaron los acordes del himno nacional ya el Pascual estaba vestido de rojo y de inmediato las acciones del juego iniciaron, el suspenso aumentaba, tanto para locales como para quindianos, el minuto 20 del encuentro hizo vibrar de emoción a los hinchas rojos con un potente disparo que terminaría enrollado entre las piolas del arco defendido por el caleño Julián Mesa al servicio del equipo Deportes Quindío, esto indicaba que ahora la ventaja era para los dirigidos por Hernán Torres, teniendo en cuenta que el empate favorecía al equipo de la visita.

    La alegría sólo duraría seis minutos, porque un rechazo del escarlata Johnny Mosquera se convertiría en una nueva ilusión para el equipo dirigido por José Eugenio el “Cheche” Hernández, un inesperado autogol tenia de nuevo al Quindío en la “A” y al América sufriendo como hacía más de cuatro años.

    El cuadro rojo estaba decido a no bajar la guardia y aunque en momentos del partido le daba la pelota al Quindío, siguió luchando para conseguir al minuto 45 de la primera parte desde el punto penal la segunda anotación por parte del Jugador Cristian Martínez Borja luego de un claro penal en contra del jugador Jeison Steven Lucumi; esto dejaría las acciones del encuentro en la primera parte después de cuarenta y siete minutos, a favor del cuadro de Cali que con esto aumentaba sus esperanza de lograr el objetivo de alcanzar la máxima categoría en el futbol colombiano.

    Las acciones del segundo tiempo iniciaron con la presión esperada, pues el América de Cali estaba consiguiendo antes de jugar la verdadera final, el ascenso a la primera categoría del rentado nacional; pero el Deportes Quindío pretendía aguar la fiesta y lo podía lograr con sólo una anotación más igualando el marcador; los dirigidos por Torres esta vez dejarían todo en la cancha para celebrar con anticipación lo que habían estado buscando durante los últimos cinco años. En la tribuna exjugadores como Julio Cesar Falcioni animaban al equipo de sus amores para que se mantuviera firme con el marcador a su favor, la angustia aumentó, los rojos entendieron que debían tomar el control del partido y no prestarle el balón al Deportes Quindío que en ningún momento bajo la guardia hasta que al minuto noventa y cuatro, el negro Wilmer Roldán encargado de impartir disciplina en el encuentro recoge el balón y levantando las manos señala el centro del campo indicando que este partido terminó, dejando como ganador a la “mechita” de Cali.

    Los abrazos, lagrimas, gritos y el desespero está vez por la emoción del sueño anhelado se hicieron presentes entre jugadores, cuerpo técnico e hinchas. América de Cali de nuevo en la “A”.

    La historia en la “B”

    Cinco años de angustia que iniciaron el 17 de diciembre de 2011 cuando el América de Cali dirigido por Wilson Piedrahita perdió la promoción frente al equipo Patriotas cayendo a la segunda división del futbol colombiano ante 35 mil espectadores, que terminaron con las manos sobre su cabeza pidiendo clemencia por lo que se le vendría al equipo rojo.

    En el año 2012 las cosas serían mejores y los directivos contratan a Eduardo Lara, respetado en el mundo futbolístico, a quien además le contratan una nómina de lujo, coronándose campeones en el primer semestre ganándole al Unión Magdalena, partido que se definió desde los doce pasos, pero en el partido definitivo a finales de año frente a Alianza Petrolera, también desde los doce pasos los rojos tuvieron que seguir conformándose con permanecer en la “B”, porque no se le dieron las cosas, sin embargo la oportunidad aún existía, el cuadro caleño se jugaría su paso a la “A” en dos partidos de promoción frente a Cúcuta deportivo, de los cuales perdió el primer en el Pascual 4 – 1 y en la final ganó 2 – 1 que no le alcanzaron para cotejar los marcadores y se quedaron un año más en la “B”.

    En el año 2013 Diego Edison Humaña asume como nuevo estratega del América y trae como salvador en el arco al uruguayo Alexis Viera, además ese mismo año reciben la grata noticia al salir de la famosa lista Clinton que tantos problemas jurídicos causó al cuadro escarlata, a la que fue ingresado en el año 1999 por supuestos vínculos con el cartel de Cali, ese año el equipo no hizo méritos para llegar a las finales, Humaña renuncia y los directivos contratan como nuevo técnico a John Jairo López; en el año 2014 los rojos cumplen 87 años de existencia, pero con un agravante, se encuentran jugando en el fútbol de la “B” quedándose con el tercer lugar del torneo en el primer semestre, lo que no significaba nada para su hinchada, en el segundo semestre la oportunidad de ascender se volvió a presentar pero ante el equipo Jaguares de Córdoba ven esfumarse esa ilusión.

    En el 2014 Luis Augusto el “Chiqui” García regresa al cuadro rojo a tratar de llevarlos al futbol de la “A” tras la salida de John Jairo López, pero ni siquiera alcanzó a llegar a las finales, luego de esto el equipo contrata una nómina con la que busca llegar al objetivo, entre estos están figuras como Ernesto el “Tecla” Farías y Ayrón del Valle. Para ese entonces la Dimayor del futbol colombiano programó una clasificación directa entre los equipos que habían estado en la “A” e incluso se dijo que esto sería para favorecer al cuadro rojo de Cali, pero éste lastimosamente no hizo méritos para llegar a lo propuesto, hecho que estimula la salida de García quien es reemplazado por Fernando Velazco, y quien tampoco duró en la dirección del equipo por bajo rendimiento; llegando por segunda vez Alberto Suarez, quien no alcanzo en el segundo semestre las instancias finales del torneo de ascenso.

    Hernán Torres llega al cuadro escarlata y todos lo ven como una nueva esperanza para el equipo, la administración del cuadro cambia y con esto las ilusiones crecen, llegan nuevos refuerzos como Cristian Martínez Borja, Carlos Rivas, Jonatán Álvarez entre otros, Hernán Torres venia de darle al equipo los Millonarios de Bogotá su único título en los últimos 24 años, por lo que se presagiaba que tendría éxito como estraga de la “mechita”, ese presagio se convirtió en realidad la tarde del 27 de noviembre de 2016 cuando llevó al sufrido América a disputar una final que lo dejaría de nuevo jugando al lado de los grades de Colombia, a quienes ahora debe enfrentar para recuperar el prestigio que lo llevó a disputar tres finales de copa libertadores de América, varios torneos internacionales y le estampó trece estrellas a su camiseta por torneos nacionales.