Mié. Abr 29th, 2026

    Por José Luis Bustos Reales.  

    Las Cualidades son lo más enigmático y misterioso que se haya conocido, dado que cuando uno cree que las posee, es porque ya las ha perdido…

    Agustín de Hipona siglo IV DC

    El maestro No enseña cuando el alumno No aprende…

    El maestro que no haga discípulos destinados a superarlos es una semilla infértil…

     El colegio María Montessori tomó y ejecutó la increíble decisión unilateral, arbitraria, discriminatoria y avasallante de NO graduar en debida ceremonia al grupo de jóvenes que es la cohorte que cierra en su seno el ciclo completo de la secundaria…

    Pienso que definitivamente en la institución Educativa María Montessori algo no está funcionando bien en las relaciones Docentes – Estudiantes – Padres de Familia – Administradores, y lo pienso en serio.

    Algo no va bien,  si en un momento histórico en el que la nación se encuentra en la búsqueda definitiva de la reconciliación, este colegio decide dar una taxativa muestra de intolerancia al negar a sus egresados -su producto- el derecho mínimo a una ceremonia de grado.

    Y me refiero a que este tradicional colegio vallenato  que sin que exista una falta  colectiva justificada y probada de parte de sus discípulos, más aún sin que exista una explicación razonable para tal avasallamiento, la institución María Montessori decidió, por su cuenta cercenarle la ceremonia de grado a esta, que desde lejos se perfila como la mejor promoción que ha tenido en todos sus tiempos; borrar antes de nacer el  bello recuerdo que simboliza en cada persona que escala ese peldaño, su graduación como bachiller…

    El tema no fue nunca el dinero que les cobraron a los padres por los derechos de grado -Sin embargo algo hay allí para pensar con respecto a los abusos de los colegios privados-  el  punto es que la voz rebelde pero disciplinada de padres que no entendían cómo esto era posible,  también fue censurada.  Se trata de una institución en la que, como datos interesantes, un par de egresados obtuvo un ICFES de 368 y 365 qué los ubica en el percentil 99, es decir que de cada 100 solo uno logró sacar más que ellos; sin contar que más del 50%  de ese grupo de graduandos estuvo por encima de 300 puntos…

    Sin embargo, este colegio no gradúa, degrada a estos chicos por la puerta trasera… Eso no se entiende.

    Interesante resaltar que los muchachos que se colaron en el 1% superior son un alumno y una alumna… Fascinante oportunidad desperdiciada para exaltar la igualdad de género, porque la institución decidió simplemente que tal cosa jamás  sucedió y pretende borrarla de su registro histórico: Pues bien, este columnista dice NO.

    Eso en términos de estándares nacionales, es lo más alto que ha logrado esa institución hasta el día de hoy. Y si eso a sus padres los enorgullece; me pregunto: ¿en razón de qué a  la institución le avergüenza?

    Como si de una maniobra clandestina se tratase, el día 5 de diciembre,  los padres de familia tuvieron que presenciar como los diplomas de sus hijos fueron entregados, por una ventanilla, por una secretaria, y uno por uno, a medida que iba firmando la Rectora por orden de llegada…

    Ni siquiera se permitió  la indisciplina  paternal  de  aplaudir la  indignante  recepción del diploma -Dentro de un sobre de manila-  porque al primer amago de aplauso, un profesor, quizá en una anacrónica confusión de la disciplina escolar con la de los campos de concentración nazis, les amenazó lapidariamente: Que si seguían con la algarabía, no se entregaban los diplomas y se les enviarían por correo… (Algarabía, como todo lo que venga de la raíz árabe Alg, es incomprensible, acuérdese de los tortuosos  Algoritmos) Pero ellos estaban hablando en español, en un correcto español.

    Esto sería entre cómico y patético, pero el surrealismo llegó aún más lejos: Se les prohibió tomar fotos y filmar dentro del Colegio, pese a que invocaron el derecho por pertenecer a la Comunidad Educativa…

    Algo debe estar funcionando mal, repito, cuando a la promoción que mejores resultados le ha redituado al María Montessori se le premia con una conducta institucional como esta, en la que no solo NO se le hace un reconocimiento a los máximos puntajes, sino que el resultado grupal es ignorado displicentemente por el colegio.

    Escribo esto porque creo que la paz es posible, pero solo si se entiende que su espíritu radica en la No Repetición, porque si el Montessori no reconoce este error, quizá producto de la soberbia de docentes y administrativos, entonces habrá que concluir que este colegio o no supo interpretar el momento académico que estaba viviendo, o no estuvo a la altura de los estudiantes que tenía.  Están a tiempo y si se les confió la formación de estos chicos y sus padres están orgullosos de lo que hoy tienen en casa (Chicos que no beben -A su edad ya yo lo hacía- no consumen drogas y además son excepcionales en sus logros académicos) entonces  algo hicieron los chicos bien y algo hizo el colegio mal. Por ello, es un deber advertir a los padres de familia de lo que les puede esperar cuando en estos colegios la disciplina se confunde con el autoritarismo.

    No era más, pero tampoco era menos.