Por @EduardoElReta
Lo importante y lo necesario ante Bolivia era sumar los tres puntos para seguir escalando peldaños a la tan anhelada clasificación al mundial de Rusia 2018, y se logró.
Luego como llegó la victoria, ahí si es otro cuento. Los colombianos, a nuestro juicio, tuvieron que jugar todo un partido buscando derribar la muralla impuesta por los del altiplano, que a excepción de Moreno Martin se plantaron en su propia cancha con una doble línea de 4 defensas y 5 volantes, todos con funciones de defender, muestra de ello, fue que los bolivianos no generaron una sola opción de peligro frente al arco de David Ospina.
En cambio, los dirigidos por José Pékerman tuvieron remates al pórtico y pelotas en el palo dejando como figura al cancerbero Carlos Lampe, quien respondió siempre de gran manera ante los disparos de Muriel, James, Bacca y hasta Cardona que tuvo una oportunidad finalizando el compromiso.
Lo que sucedió ante Bolivia deja claro que esto es fútbol, que como lo veamos son 11 contra 11 en el terreno de juego y que si un equipo se encierra en su propio arco siempre va ser difícil sobrepasar ese duro escollo, por más que tengas jugadores de jerarquía, hábiles con la pelota y con remate desde fuera del área. Colombia los tiene con Sánchez, James, Cuadrado y Cardona que ingresó en los últimos minutos.
En esta oportunidad debo decir que cómo les pasa a los mejores equipos del mundo, Real Madrid, Barcelona, Bayer de Múnich, etc. Que se encuentran con equipos chicos y le hacen partido, hasta le ganan, o en su defecto le sacan puntos, también le sucedió a Colombia que se encontró en un planteamiento recio en marca, pero pobre en ataque, productivo para quien lo impone, pero difícil de superar para quien lo intenta sobrepasar. Sin embargo, se logró la victoria.
A mí me gustó la selección a excepción de Luis Quiñonez que entró a hacer nada, y de James que no se halla en la cancha, me hizo recordar a Marquiño aquel jugador de Junior hace unos años, con la tradicional vuelta siempre que cogía el balón.
Ahora se viene Ecuador, un seleccionado que llega herido por la pérdida ante Paraguay, pero los ecuatorianos van a exponer su juego, van a salir por el resultado, lo que va a generar espacios para que los de Pékerman realicen su juego, esperemos que para ese compromiso demuestren todo lo que no pudieron demostrar contra Bolivia que, aunque se metió en su propio arco todo el tiempo cayó en el Metropolitano 1-0 con anotación de James. Se ganó qué era lo importante.
A mi parecer, con Ecuador las cosas serán a otro precio.